
Colombia y en especial el país político, despidió a una figura de la vida nacional, que tuvo el privilegio de pertenecer a una familia de presidentes, incluido su abuelo Carlos Lleras, pero que supo con temperamento y espíritu guerrero, labrar su propio camino en la vida pública. Lo hizo como político, pero también como funcionario de alto nivel en el estado.
Su muerte ha hecho recordar sus ejecutorias y rememorar también sus facetas personales: era un hombre polémico y temperamental, pero también un gran gerente público cuya obsesión era entregar resultados.

En ese trasegar lo conocimos cuando en 2012 llegamos a la alcaldía de Riohacha y él fungía como Ministro de Vivienda y Agua. Para entonces habíamos definido con el gobernador Juan Francisco “Kico” Gómez, una agenda conjunta de gestión de obras para Riohacha, las más importantes, relativas a agua y vivienda, justo la cartera donde Vargas Lleras mandaba y decidía. En él encontramos todo el eco y eso hizo posible algunos muy significativos logros. Por eso puedo decir que Ríohacha tiene motivos para agradecerle.
De las apuestas definidas con el gobernador se consiguieron con Vargas los últimos programas de vivienda ejecutados y entregados aquí: Los Deseos, Palá y Los Trupios. En esta tarea fue muy destacado el diligente papel de la Direccion de Vivienda del Departamento a cargo de Hernán Jaramillo. Amén de aportar terrenos en unos casos, urbanismo y licencias sin costo, otro de los compromisos más importantes del Municipio en estos programas, fue construir Dos Centros de Desarrollo Infantil y un Colegio. Las casas y esos compromisos fueron todos cumplidos.


También con Vargas hubo un logro Grande para la ciudad y fue colocar por primera vez agua 24 horas hasta la calle 15. Fueron dos inauguraciones de este servicio en las que estuvo presente incluso el presidente Juan Manuel Santos.
Con él fue posible además dotar a Ríohacha de las dos plantas de agua que hoy ayudan y mucho a la ciudad ( La Luchita y el Sena ). Fue una iniciativa que le presentamos como alternativa para contar con un mayor volumen de litros de agua para la ciudad y poder a futuro continuar con la ampliación del agua 24 horas hacia más sectores de la ciudad. Lamentablemente este avance no tuvo continuidad.

Pero faltaba un último aporte de él para con nuestras capital. Ya corría el año 2015 y el fungía entonces como vicepresidente. Alfredo Deluque y yo promovíamos en el Congreso la ley de creación de Ríohacha como Distrito Turístico y Cultural. Aprovechando su condición de jefe natural del partido Cambio Radical le pedimos nos ayudara con su bancada para lograr mayorías. Él nos dio el sí y encargó a Arturo Char de hacer la tarea con sus colegas. Esos votos fueron claves para que la iniciativa finalmente fuera aprobada.
Creo que fue por apreciar las ganas y el afán nuestro por pedir y buscar más cosas para la ciudad, que en su última rueda de presa al hacer el balance de lo que se había hecho aquí, hizo una breve referencia a mi gestión y a mi compromiso y dijo que eso le permitía decir que “el alcalde de Riohacha era un Titán”. Pero no, ese título era más merecido para él por todo lo que hizo en el país y también por lo que le aportó a la Guajira y a nuestro Distrito. Paz en su tumba.







