
La educación tiene la extraordinaria capacidad de transformar los espacios cotidianos en escenarios de aprendizaje. En la Institución Educativa Técnica Remedios Solano, ubicada en Barrancas, Guajira, surge una propuesta pedagógica denominada «Descubriendo la clasificación taxonómica de los árboles de nuestro colegio», liderada por el ingeniero ambiental, Jairo Pallares, dirigida a estudiantes de noveno grado, que busca convertir el entorno natural de la institución en un laboratorio de investigación científica, conciencia ambiental y emprendimiento sostenible.
Esta iniciativa parte de una pregunta sencilla, pero profundamente significativa: ¿cuántos estudiantes conocen realmente los árboles que diariamente les proporcionan sombra, embellecen los espacios escolares y contribuyen al equilibrio ecológico?. Muchos jóvenes pasan constantemente junto a estos árboles sin conocer sus nombres, características, especies o importancia ambiental. Precisamente, la propuesta pretende despertar su curiosidad y demostrar que la naturaleza también puede convertirse en una extraordinaria maestra.
La clasificación taxonómica permite identificar, nombrar y organizar los seres vivos de acuerdo con sus características y relaciones evolutivas. Su enseñanza adquiere mayor significado cuando los estudiantes abandonan temporalmente las aulas para observar directamente los árboles de su Institución Educativa Remedios Solano. Mediante actividades prácticas, los jóvenes pudieron examinar las hojas, los troncos, las flores, los frutos y otras características de las plantas, registrando sus observaciones en fichas de investigación. Con el acompañamiento del docente Jairo Pallares y la utilización de recursos tecnológicos, se aproximaron a la identificación de las especies y consultaron sus nombres científicos. Esta metodología fortalece competencias como la observación, el análisis, la comparación, el pensamiento crítico y la investigación. Además, promueve un aprendizaje significativo, donde el estudiante deja de ser un receptor pasivo de información para convertirse en protagonista de su propio conocimiento.

En un departamento como La Guajira, donde las condiciones climáticas, la disponibilidad de agua y las actividades económicas plantean importantes desafíos ambientales, resulta indispensable formar ciudadanos comprometidos con la protección de los recursos naturales. Barrancas, municipio cuya economía está vinculada a la agricultura, la ganadería, el comercio y la minería del carbón, constituye un escenario apropiado para reflexionar sobre la relación entre desarrollo económico y conservación ambiental. Los árboles cumplen funciones esenciales: proporcionan sombra, ayudan a regular la temperatura, protegen los suelos, capturan dióxido de carbono y ofrecen refugio a numerosas especies animales. Por ello, enseñar a los estudiantes a identificarlos y comprender su importancia representa una oportunidad para fortalecer la conciencia ecológica y promover prácticas responsables con el medio ambiente. Un estudiante que conoce el valor de un árbol tiene mayores razones para protegerlo y conservarlo. Uno de los aspectos más interesantes de esta propuesta es su integración con diferentes áreas del conocimiento.
La clasificación taxonómica puede relacionarse con las matemáticas, la estadística, la tecnología, la contabilidad y el emprendimiento. Los estudiantes pudieron elaborar el inventario de los árboles existentes en el colegio, allí encontraron corazón fino, guayacán, totumo, mango, neem, olivo negro, palmera, moringa, maíz tostado, roble, trupillo y trinitaria entre otros, con esta información organizaron los datos estadísticos, construyeron gráficos y calcularon los costos relacionados con su conservación y mantenimiento.

Asimismo, pudieron formular el proyecto de identificación botánica mediante la clasificación taxonómica en una tablilla ubicada en cada uno de estos árboles.
Estas actividades permitieron comprender que las ciencias naturales, las matemáticas, humanidades, la tecnología, las ciencias sociales, el área del ser, la contabilidad y el emprendimiento no solamente sirve para registrar operaciones comerciales, sino también para planificar, administrar y evaluar proyectos ambientales que beneficien a la comunidad.

La utilización de internet, tabletas y aplicaciones de identificación vegetal contribuyeron a fortalecer las competencias tecnológicas, siempre bajo la orientación del docente y mediante la verificación de la información científica.
La propuesta también contempló el fortalecimiento de las competencias en ciencias naturales como, uso comprensivo del conocimiento científico, explicación de fenómenos, indagación científica, comunicación científica, trabajo colaborativo, conciencia y responsabilidad ambiental.
El verdadero valor de esta iniciativa no radica únicamente en aprender nombres científicos, sino en transformar la relación de los estudiantes con su entorno natural.

Vale la pena resaltar que esta experiencia sirva de ejemplo en la ciudad de Barrancas y se consolidara como un proyecto institucional permanente, mediante la elaboración de un inventario botánico escolar que incluye fotografías, videos, nombres científicos, características y códigos de identificación de los árboles. De esta manera, la Institución Educativa Técnica Remedios Solano podría avanzar hacia la construcción de un jardín botánico educativo, donde participen estudiantes, docentes y demás integrantes de la comunidad escolar.
La educación del siglo XXI necesita experiencias que despierten la curiosidad, fortalezcan la investigación y permitan comprender los problemas del entorno. Esta propuesta representa una oportunidad para demostrar que el conocimiento científico puede comenzar con la observación de un árbol y que la naturaleza constituye uno de los recursos pedagógicos más valiosos.
En definitiva, conocer los árboles del colegio significa aprender a valorar la biodiversidad, comprender nuestra responsabilidad ambiental y reconocer que la protección de la naturaleza comienza con la educación. Porque sembrar un árbol es apostar por el futuro, pero enseñar a conocerlo, respetarlo y protegerlo es sembrar conciencia para toda la vida.






