Desde las cálidas calles de Riohacha emerge una historia que ilusiona al fútbol guajiro. Se trata de Claymar Torres Redondo, un niño que, a punta de talento, disciplina y olfato goleador, empieza a escribir su nombre en las páginas del fútbol formativo nacional.

Claymar no es una promesa cualquiera. En el 2025 se consagró como goleador del Torneo Nacional Sub-13,69 goles en 28 partidos torneo nacional sin 13 12 goles en la inteliga aún 13 goleador en ambas categorías dejando claro que su capacidad frente al arco no es casualidad. Un año después, en 2026, ratificó su gran momento al convertirse en goleador de la Inteliga Sub-13, consolidándose como uno de los delanteros más efectivos de su categoría.

Su historia comenzó en la escuela Nuevo Talento de Riohacha, donde bajo la orientación del profesor Alex Vanegas dio sus primeros pasos. Allí aprendió los fundamentos del juego, pero sobre todo, desarrolló la confianza que hoy lo distingue dentro del área.

Más adelante, su proceso continuó en Talentos Guajiros, de la mano del profesor Roberto Bravo, quien pulió sus condiciones y lo proyectó a escenarios de mayor exigencia. Ese crecimiento lo llevó a dar un salto importante: integrar las divisiones inferiores del Junior de Barranquilla, uno de los clubes más importantes del país.

En cada partido, Claymar demuestra que tiene algo diferente. Su capacidad para ubicarse en el momento justo, su definición precisa y su hambre de gol lo convierten en un delantero temido por las defensas rivales. Pero más allá de los números, destaca su mentalidad: juega con la alegría del barrio, pero con la determinación de un profesional.

Hoy, en las inferiores del Junior, este joven riohachero sigue soñando en grande. Su historia apenas comienza, pero ya inspira a muchos niños de La Guajira que ven en él un ejemplo de que, con esfuerzo y dedicación, los sueños sí pueden tomar forma.
El nombre de Claymar Torres Redondo empieza a sonar fuerte… y todo indica que apenas estamos viendo el inicio de algo grande.






