En un contexto marcado por la falta de acceso a servicios básicos, World Vision realizó una jornada que integró educación en inocuidad de alimentos y evaluación nutricional de la niñez.
En el marco de los talleres de Seguridad Alimentaria y Nutricional implementados en el asentamiento La Pista, el proyecto “Asistencia de emergencia a migrantes venezolanos y comunidades de acogida en la zona fronteriza de La Guajira entre Colombia y Venezuela Grandes Donantes” de World Vision, desarrolló una jornada enfocada en alimentación saludable con énfasis en la inocuidad y adecuada manipulación de alimentos, integrando acciones prácticas de prevención para la niñez menor de cinco años.
Durante la sesión se realizó la medición del perímetro braquial a niñas y niños asistentes, una herramienta fundamental para la detección temprana de desnutrición aguda en la primera infancia. Este indicador antropométrico es recomendado por organismos internacionales como UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS) para identificar riesgo nutricional de manera rápida y efectiva en contextos comunitarios.

La jornada abordó el concepto de nutrición más allá del consumo de alimentos saludables, destacando que una alimentación adecuada no solo depende de la calidad y variedad de los alimentos, sino también de las condiciones de higiene durante su preparación y consumo. Esto resulta especialmente relevante en La Pista, donde no se cuenta con acceso permanente a agua potable, lo que aumenta el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.
Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades diarreicas asociadas a la falta de agua segura, saneamiento e higiene siguen siendo una de las principales causas de morbilidad en la niñez, afectando la adecuada absorción de nutrientes y aumentando el riesgo de desnutrición.

Como parte del componente práctico del taller, se realizó una demostración sobre desinfección adecuada de alimentos utilizando agua e hipoclorito, resaltando métodos accesibles y de bajo costo que pueden aplicarse en el contexto del asentamiento.
Además, 18 niñas y niños de la Manzana 12 participaron bajo el enfoque “Guardianes de la Higiene”, basado en la cartilla institucional de Higiene de World Vision, mediante metodologías lúdicas como la demostración del lavado correcto de manos en momentos críticos, la dinámica “Detectives de la Higiene” para identificar riesgos en el hogar y la comunidad, y “La Ruta del Germen”, una simulación que evidenció la rápida propagación de microorganismos y reforzó la importancia del autocuidado y la prevención colectiva.

“Aprendimos que no solo basta con lavar las manos, también debemos desinfectar los alimentos antes de consumirlos”, expresaron algunos participantes al cierre del encuentro, reconociendo que varios de los métodos enseñados no habían sido implementados anteriormente y manifestando su compromiso de aplicarlos en adelante.
Este tipo de espacios comunitarios fortalecen las capacidades de las familias para prevenir enfermedades, proteger la salud de niñas y niños y promover entornos más seguros, demostrando que la nutrición va más allá de la alimentación: implica información, prácticas adecuadas y acceso a condiciones básicas de higiene.






