
Richard Humberto Fuelantala Delgado es actualmente senador por circunscripción especial indígena avalado por AICO, cuyo período inició el 21 de noviembre de 2023. Su elección se debió a que demandó la elección de Polivio Leandro Rosales, cabeza de lista de AICO para el período 2022-2026, mediante medio de control de nulidad electoral. Las pretensiones de su demanda incluían declarar la nulidad parcial de la Resolución Nº E – 3332 de 2022 y cancelar la credencial de senador de Polivio Leandro Rosales.
Se sospecha que, por esta razón, Fuelantala Delgado le fue negado el aval de AICO y creó su propio partido, “Movimiento Agrario e Indígena por la Soberanía“. Sin embargo, él manifestó que la negación del aval se debió a su independencia frente al gobierno.
A pesar de esto, resulta contradictorio que una Asociación de Autoridades Tradicionales Wayuu lo haya avalado para las próximas elecciones, considerando su cuestionado pasado. Esto ha generado dudas sobre la legitimidad de su candidatura, ya que sería la segunda vez que Fuelantala se cuela en la circunscripción especial indígena como candidato indígena sin tener el aval del pueblo indígena al que dice pertenecer, sino que tiene que buscarlo por otros territorios.

En este orden de ideas podemos observar que en el tarjetón rosado, que es el tarjetón dónde figura la circunscripción especial indígena hay 10 listas, donde figuran personajes sobre salientes del movimiento indígena y Martha Peralta Epieyú que es a quien aspira vencer Richard Humberto Fuelantala Delgado y a la que aspiran derrotar todos los demás aspirantes indígenas en las urnas y no en los medios de comunicación como lo intenta hacer Fuelantala detrás del periodista Aurelio Suarez a través de una campaña de desprestigio y vulnerando el derecho de presunción de inocencia de la que gozamos absolutamente todos los colombianos. Promoviendo la imputación del delito enriquecimiento sin justa causa aparente desde las redes y los titulares sensacionalistas porque sabe que Martha es un blanco que acapara prensa y atiza la avalancha de comentarios cargados de odio y racismo, como ocurre con casi todas las mujeres en política, son las que más persecución tienen independientemente de sus ideologías son un blanco recurrente para hacerse visible el atacante.

El periodista exhibe sin pudor el logo del partido “Movimiento Agrario e Indígena por la Soberanía” en su red social X, cuyo cabeza de lista es Richard Humberto Fuelantala Delgado, ex militante de AICO, rechazado por autoridades indígenas de Nariño y suspendido de AICO. Esto compromete su imparcialidad como periodista y evoca su situación judicial por denuncias de acoso sexual que cinco años después aún permanecen impunes.
El Pueblo Wayuu debe reflexionar sobre los avales que otorga. ¿Cómo es posible que autoridades tradicionales Wayuu avalen a personas ajenas a nuestra etnia? ¿Qué llevó a las autoridades tradicionales Wayuu a avalar al actual senador de AICO y candidato del Movimiento Agrario e Indígena por la Soberanía? Se puede entonces demandar la inscripción de su candidatura porque Fuelantala no es Wayuu.
Es curioso que no cuente con el aval de autoridades indígenas de Cumbal. ¿Qué intereses hay detrás de esto?
Aurelio Suárez está atacando sin pudor la campaña de Martha Peralta, ¿qué intereses tiene en la campaña del político campesino? Y lo más grave, ¿por qué la acosa solo a ella?
Martha se enfrenta a dos desafíos importantes el 8 de marzo: por un lado, competirá regionalmente en La Guajira contra el grupo político tradicional liderado por Alfredo Deluque, y por otro, nacionalmente por la Circunscripción especial. Aquí ya se dieron cuenta y allá también que la rival a vencer es ella.






