Cada día, cerca de 34 millones de litros de agua dejan de llegar al sistema de abastecimiento del Distrito por captaciones no autorizadas en la línea de conducción.
Mientras miles de personas en Riohacha esperan el agua cada semana, una cantidad suficiente para abastecer diariamente a más de 242 mil personas no alcanza a llegar al sistema del Distrito.
*El agua sí se capta en el río Tapias. El problema está en el camino.*
Mediciones realizadas por Aqualia en la línea de conducción evidencian una fuerte disminución del caudal durante su recorrido y la presencia de conexiones no autorizadas que extraen agua antes de que pueda llegar al sistema de abastecimiento de Riohacha.

La situación adquiere todavía mayor relevancia en La Guajira, un territorio especialmente vulnerable a periodos prolongados de sequía y a fenómenos climáticos como El Niño, que reducen las lluvias y presionan la disponibilidad de las fuentes de agua.
*Agua para más de 242 mil personas*
“Uno de los puntos más críticos lo detectamos en los últimos siete kilómetros de la conducción. Las mediciones registran una pérdida cercana a 400 litros por segundo”, informa Manuel Olivella Pabón, gerente de Aqualia en Riohacha.

En un minuto son 24.000 litros.
En una hora, 1.440.000 litros.
Y en 24 horas, aproximadamente 34 millones de litros de agua.
*La magnitud se entiende mejor al traducirla a personas.*
El Reglamento Técnico del Sector de Agua Potable y Saneamiento Básico fija para poblaciones situadas por debajo de los 1.000 metros sobre el nivel del mar una dotación neta máxima de 140 litros por habitante al día. Bajo ese parámetro, el volumen que deja de llegar solo en ese tramo de la conducción alcanzaría para cubrir las necesidades diarias de aproximadamente 242 mil personas.
Es prácticamente una ciudad completa quedándose sin el equivalente de su agua diaria.
“Riohacha podría tener alrededor de 12 horas continuas de agua al día si logramos recuperar parte de los caudales que hoy se están perdiendo en la línea de conducción. Actualmente tenemos un promedio de seis horas, pero esta situación no afecta a todos los sectores de la misma manera: hay sectores que están cerca de las 24 horas y otras que están cerca de cero”, explica Angélica Arbeláez Mendoza, directora país de Aqualia.
*El problema se vuelve aún más crítico durante las temporadas secas.*
Cuando fenómenos como El Niño disminuyen las precipitaciones y reducen los caudales de las fuentes hídricas, garantizar el abastecimiento depende de aprovechar al máximo el agua disponible.
Por eso, en Riohacha el desafío no consiste solamente en captar más. También consiste en impedir que el agua que ya fue captada sea desviada antes de llegar a la ciudad.

Las conexiones clandestinas afectan directamente el volumen disponible para tratamiento y distribución. El agua que se extrae ilegalmente de la conducción no es agua sobrante: es agua destinada a los habitantes de Riohacha.
Aqualia mantiene mediciones sobre la infraestructura para identificar los puntos críticos y considera necesario fortalecer, junto con las autoridades, las acciones de vigilancia y control sobre la línea.






