Edicion julio 23, 2026

Riohacha y el MIPG: ¿Por qué no arranca el motor de la gestión pública?

Riohacha y el MIPG: ¿Por qué no arranca el motor de la gestión pública?

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Columnista - Wilis Banquez Sierra
Columnista – Wilis Banquez Sierra
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El Modelo Integrado de Planeación y Gestión (MIPG) no es un capricho burocrático ni un simple llenado de formularios; es el verdadero sistema operativo de la administración pública en Colombia. Diseñado para que las entidades funcionen con transparencia, eficiencia y control social, su nivel de adopción es el mejor termómetro para medir la salud institucional de un municipio.

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Sin embargo, los resultados históricos y recientes del Índice de Desempeño Institucional (IDI) para el Distrito de Riohacha reflejan una realidad preocupante: el municipio sigue persistentemente rezagado en comparación con otras capitales del país. Como administrador público, considero imperativo diagnosticar —sin rodeos y con rigurosidad técnica— por qué la capital de La Guajira no logra consolidar una gestión pública moderna y orientada a resultados.

Las fallas estructurales en la implementación del modelo

  • Ruptura de la Continuidad Técnica y el Mérito: El MIPG requiere procesos sostenidos a largo plazo. La alta rotación de personal técnico, sumada a la falta de una carrera administrativa fortalecida y la prevalencia de criterios políticos sobre las competencias técnicas en puestos clave de planeación, destruyen la memoria institucional. Cada cambio de ciclo parece un eterno volver a empezar.
  • Operación en “Silos” (Falta de Articulación Transversal): El modelo exige que las siete dimensiones (Talento Humano, Direccionamiento, Gestión con Valores, Evaluación de Resultados, Información, Gestión del Conocimiento y Control Interno) dancen al mismo ritmo. En Riohacha, las dependencias suelen trabajar como islas aisladas. Si la Secretaría de Planeación no se conecta simbióticamente con Hacienda, Talento Humano o Control Interno, el engranaje institucional simplemente se rompe.
  • El Síndrome del “Cumplimiento de Papel”: Existe una marcada tendencia a diseñar manuales, caracterizaciones y matrices de riesgo con el único fin de responder formalmente el formulario FURAG de la Función Pública, en lugar de interiorizar estas herramientas en el día a día. El MIPG debe vivirse en la ventanilla de atención al ciudadano y en la ejecución presupuestal, no en el reposo pasivo de archivos PDF en la nube de la Alcaldía.
  • Debilidad Crónica en el Control Interno y la Gestión del Riesgo: La última línea de defensa y mejora continua del modelo es la evaluación. Si las oficinas de Control Interno carecen de la autonomía presupuestal, el soporte tecnológico o el respaldo irrestricto de la alta dirección para corregir los desvíos e implementar planes de mejoramiento en tiempo real, el rezago en el IDI se vuelve crónico y predecible.

¿Por qué el bajo desempeño del IDI impacta al ciudadano?

Es un grave error conceptual creer que un IDI bajo es solo una “mala nota” de pasillo para el mandatario de turno; este indicador impacta directamente el bienestar social de los riohacheros. Un deficiente desempeño del IDI se traduce inequívocamente en:

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  • Erosión de la confianza legítima: Una administración mal evaluada técnicamente aleja la inversión privada, genera escepticismo en la cooperación internacional y debilita la legitimidad institucional frente a la ciudadanía.
  • Inadecuada toma de decisiones estratégicas: Sin datos confiables ni sistemas de información integrados (fallas críticas en la dimensión de Gestión de la Información), el diseño y ejecución de las políticas públicas y los planes de desarrollo se ejecutan a ciegas.
  • Vulnerabilidad ante riesgos de corrupción e ineficiencia: El MIPG es el principal blindaje anticorrupción del Estado. Su fragilidad operativa abre grietas estructurales para la pérdida de recursos públicos, demoras en la contratación y obras inconclusas.

El camino técnico a seguir: Propuesta desde la Administración Pública

Para revertir esta tendencia y sacar a Riohacha del estancamiento institucional, es urgente transitar de la simple administración de la crisis a una verdadera gerencia pública estratégica. Esto demanda acciones concretas e inmediatas:

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  • Crear un Comité Técnico Interdisciplinario permanente para el MIPG, liderado por profesionales idóneos de carrera o estabilidad garantizada, blindando la gestión de los vaivenes políticos de corto plazo.
  • Acelerar la transformación digital y automatización de los trámites y servicios de la alcaldía para reducir los tiempos de respuesta y recopilar datos institucionales en tiempo real.
  • Implementar una cultura real de autoevaluación y rendición de cuentas por dependencias, donde el cumplimiento de metas MIPG forme parte de los acuerdos de gestión de cada secretario de despacho.

La modernización institucional del Distrito de Riohacha no puede seguir siendo un asunto de segundo orden. El IDI ya nos ha entregado el diagnóstico año tras año; ahora corresponde que la voluntad política, el rigor técnico y la exigencia ciudadana asuman la solución. Un mejor desempeño institucional es el único camino viable para garantizar que los recursos públicos se transformen verdaderamente en equidad, infraestructura y bienestar para nuestro territorio.

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