
La Guajira se prepara para elegir a sus próximos representantes en el Congreso de la República, una decisión que marcará el rumbo del departamento durante los próximos 4 años. No se trata únicamente de votar por un candidato o por un partido, se trata de elegir a quienes tendrán la responsabilidad de gestionar recursos, legislar a favor del departamento y representar con firmeza los intereses de nuestra gente.
Cada proceso electoral representa una oportunidad para reflexionar sobre el tipo de liderazgo que necesita el departamento. La Guajira necesita dirigentes que conozcan el territorio, que entiendan sus realidades y que tengan la experiencia suficiente para convertir las necesidades en proyectos concretos.
Debemos ser responsables a la hora de elegir a nuestros representantes. No podemos seguir apoyando candidatos que estén en problemas con la justicia, que aparezcan vinculados a escándalos de corrupción o que enfrenten investigaciones ante los entes de control, porque esa situación termina afectando directamente al departamento y puede dejarnos sin una representación efectiva en el Congreso.
La Guajira necesita congresistas que lleguen a trabajar desde el primer día, que conozcan la realidad regional y que tengan la capacidad de convertir las necesidades del departamento en proyectos viables. Más que discursos llamativos o campañas momentáneas, el departamento necesita liderazgo, experiencia y compromiso verdadero con su desarrollo.
Existen liderazgos que han demostrado con hechos su capacidad de trabajo en el territorio. Personas que han ocupado responsabilidades públicas y que han dejado resultados visibles en los espacios donde han tenido la oportunidad de servir. Ese tipo de trayectoria permite generar confianza y demuestra que es posible avanzar cuando existe disciplina y compromiso con la gente.

Algunos liderazgos han surgido desde el trabajo constante en los municipios, construyendo procesos paso a paso y demostrando que cuando se gobierna bien los resultados se ven reflejados en las comunidades. Son ejemplos de que el servicio público bien ejercido puede convertirse en una herramienta de transformación social y progreso regional.
En ese sentido, muchos guajiros sienten que es momento de respaldar liderazgos que han demostrado resultados y que siguen comprometidos con el departamento. Liderazgos que han trabajado cerca de la gente y que han demostrado que el negro pega con todo, no como un simple eslogan de campaña sino como una forma de conectar con las comunidades y generar confianza.
Del mismo modo, el departamento necesita cambiar el chip en la forma de elegir a sus representantes. No podemos seguir creyendo en propuestas que vienen desde lo central ni en obras que muchas veces resultan irracionales para La Guajira. No podemos seguir confiando en anuncios chimbos ni en promesas de proselitismo que terminan sin resultados reales.
Debemos cambiar el chip pensando verdaderamente en La Guajira. Debemos cambiar el chip siendo razonables, porque pueden ser muchos los anuncios, pero las obras siguen siendo pocas. Las obras que hoy existen en el departamento tienen responsables claros y han sido posibles gracias a procesos políticos que han mantenido continuidad en el tiempo.
Estas elecciones representan una oportunidad para fortalecer la representación del departamento en el Congreso y para consolidar liderazgos que puedan seguir trabajando por La Guajira con visión de futuro. Elegir bien significa pensar más allá del momento electoral y entender que cada voto influye directamente en el desarrollo regional.
La decisión está en manos de los guajiros. Es momento de votar con responsabilidad, con conciencia y con visión de futuro, pensando en el bienestar colectivo y en el progreso del departamento.
Cambiemos el chip, porque el negro pega con todo.






