
14. “Yo soy el buen pastor y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,
15. así como el Padre me conoce y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas”.
Juan 10.
Jesús es el buen pastor que nos cuida con amor. Con la declaración: ”yo soy el buen pastor” (v. 11), Jesús proclama por cuarta vez Su identidad. Buen en griego es Calos que significa también hermoso, valioso; y el buen pastor, pastor verdadero o pastor ejemplar. El buen pastor da su vida por las ovejas para guardarlas del lobo (v. 11).
Pero el asalariado huye por su vida, y no vela por las ovejas, aunque vea al lobo venir tras ellas (v. 12). El buen pastor cuida a sus ovejas con amor, y ellas lo reconocen (v. 14). No así al asalariado, porque este se preocupa solo por el jornal que recibe.
Jesús es el buen pastor que ama a Sus ovejas y da Su vida por ellas.

Jesús cuida con amor a las ovejas que no son del redil (v. 16). Por otras ovejas Jesús se refiere a los gentiles. Jesús unió a los judíos y a los griegos como un solo pueblo, para ser su buen pastor. Jesús ha entregado Su vida para salvar a todas las ovejas, la ha vuelto a tomar, cuando Dios lo levantó de la muerte por amor a Su Hijo.
Aunque parezca que la muerte de Jesús fue provocada por la traición de Judas Iscariote, por el odio de los principales sacerdotes o por la sentencia de Poncio Pilato, en realidad, fue la obediencia del Hijo al plan (mandamiento salvífico de Dios (v. 18).
Si no tenemos vista espiritual, no podremos comprender la parábola de Jesús.
Jesús se declara a sí mismo el ”Buen Pastor”. A diferencia de un trabajador que huye en cuanto se acerca el peligro abandonando a su rebaño, el Buen Pastor protege a Sus ovejas y da la vida por estas. Jesús abrió el camino de la salvación de la humanidad por medio de la muerte redentora y la resurrección. El Buen Pastor y Sus ovejas establecen una profunda relación de reconocimiento mutuo. Esto es lo mismo que saber que el Dios Padre es Jesús y que Jesús es Dios.
Nosotros que somos el rebaño de Jesús, el Buen Pastor, debemos conocerlo más y confiar más en Él. Solo podremos gozar de una íntima relación con Él si leemos, escuchamos, meditamos y obedecemos la Palabra del Señor cada día.
Jesús, el Buen Pastor, desea entablar una relación íntima con nosotros.
Dios les guarde.






