
Hablar de Magalis Molina Jiménez es referirse a una mujer que ha sabido ganarse el respeto, el aprecio y la admiración de Villanueva, del sur de La Guajira y de toda la región Caribe por su sencillez, su carácter alegre y su profundo arraigo a las tradiciones de su tierra.
Su nombre está íntimamente ligado al apasionante mundo de los gallos finos, una actividad que para muchas familias del Caribe representa una herencia cultural transmitida de generación en generación.
Junto a su hermano Sediel Molina ha conformado la reconocida cuerda La Trampa, ampliamente conocida entre los aficionados al deporte de los gallos por la calidad de sus ejemplares y por el respeto que despierta en cada escenario donde participa.
La Trampa se ha convertido en una referencia obligada para quienes conocen el ambiente gallístico de la Costa Caribe, fruto de años de disciplina, dedicación y amor por esta tradición.

Ese legado no nació por casualidad. Es la continuidad del camino trazado por su padre, el inolvidable Chelalo Molina, uno de los grandes apasionados de los gallos en Villanueva.
Chelalo Molina dejó sembrada en sus hijos la pasión por este deporte y el valor de la amistad sincera, características que siempre marcaron su vida.
Entre esas amistades sobresalió la que mantuvo durante décadas con el legendario cantante vallenato Poncho Zuleta, con quien compartió una hermandad que iba mucho más allá de cualquier afición.
Fue una amistad tan sólida que Poncho siempre ha considerado a Magalis como una sobrina, sentimiento que refleja los profundos lazos afectivos construidos entre ambas familias.
Villanueva ha sido históricamente una tierra de compositores, músicos, gestores culturales y también de grandes galleros que han dado prestigio al municipio en toda Colombia.

Entre ellos sobresale igualmente el reconocido jurista, catedrático y exalcalde de Villanueva Carlos Mario Isaza Serrano, apasionado del deporte de los gallos finos y respetado por su permanente respaldo a esta tradición.Entre Carlos Mario y Magalis existe una gran amistad patentado en el cariño que ambos se tienen.”Mayo”como es conocido cariñosamente le tiene un afecto y un cariño fraternal inigualable y siempre se lo ha demostrado.
Ese ambiente ha permitido que la afición gallística se mantenga viva como una expresión de identidad regional que reúne familias y amigos alrededor del respeto por las reglas y la crianza responsable.
Magalis ha sabido conservar ese legado familiar con orgullo y responsabilidad, manteniendo vigente una tradición que identifica a los Molina desde hace varias generaciones.
Pero su reconocimiento no se limita únicamente al mundo de los gallos.
También dejó una huella importante como directora de la organización gallística de Villanueva, desde donde impulsó la organización de eventos y fortaleció la integración entre los aficionados.

Su liderazgo permitió consolidar espacios de encuentro que contribuyeron al fortalecimiento de esta actividad dentro del municipio.
Quienes la conocen destacan su capacidad para hacer amigos, su trato cordial y su permanente disposición para colaborar con quienes la rodean.
Su casa y el kiosko de su hermano Sediel, han sido durante años un punto de encuentro donde la música vallenata, las historias y la amistad siempre encuentran un lugar privilegiado.
Cada cumpleaños de Magalis se convierte en una verdadera celebración de la cultura villanuevera.
El pasado domingo 28 de junio no fue la excepción, pues familiares, amigos y reconocidos compositores de Villanueva volvieron a reunirse para compartir una parranda llena de recuerdos, canciones y afecto.
Esas reuniones representan mucho más que una fiesta; son escenarios donde se fortalece el sentido de pertenencia y se mantienen vivas las tradiciones culturales de la región.
La popularidad de Magalis no es producto del azar, sino del cariño que ha sembrado durante toda una vida entre quienes han tenido la oportunidad de conocerla.
En el sur de La Guajira su nombre es sinónimo de hospitalidad, autenticidad y amor por las costumbres que identifican al Caribe colombiano.

Celebrar su cumpleaños también significa rendir homenaje a una mujer que ha sabido preservar el legado recibido de su padre y compartirlo con orgullo junto a su familia.Y su familia y sus amistades no le fallaron.
Que este nuevo aniversario llegue acompañado de salud, alegría, prosperidad y muchas razones para seguir reuniendo amigos alrededor de la música, la tradición y la fraternidad.Fue como todos los años un cumpleaños espectacular en el kiosko de su hermano Sediel Molina donde le rindió honores a la cultura wayuu: Las mujeres con mantas y los hombres con sombrero wayuu.El toque vallenato de Paki Cotes,bandas y el viejo parr hicieron de las suyas.Que bien por Magalis,se merece esto y más por todo lo que vale como ser humano.
Colofón: En tiempos en los que muchas costumbres desaparecen, figuras como Magalis Molina Jiménez demuestran que las tradiciones sobreviven gracias a personas que las viven con pasión, las honran con respeto y las transmiten con generosidad a las nuevas generaciones.
¡Feliz cumpleaños para una mujer que hace parte del patrimonio humano y cultural de Villanueva y del sur de La Guajira!






