Edicion mayo 25, 2026

EL CAMINO DE LA GRACIA Y LA PAZ

EL CAMINO DE LA GRACIA Y LA PAZ
Publicidad

Comparte

Rvdo. Robinson Mejía Iguarán
Rvdo. Robinson Mejía Iguarán

24. “Jehová te bendiga y te guarde 

25. Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia;

26. Jehová alce sobre ti su rostro y ponga en ti paz”. 

Publicidad

Números 6. 

La proclamación de una bendición sin el nombre de Dios, es semejante a una fórmula mágica vana. La última ordenanza sobre la santidad de una comunidad, se refiere a la bendición sacerdotal que gira en torno de Jehová, el nombre de Dios. 

Publicidad

Él es la fuente de toda bendición. Dios había prometido a Abraham ”de cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente” (Heb. 6:14). Por otro lado, la Biblia advierte a los sacerdotes que, si no oyen la Palabra de Dios y no deciden de corazón dar gloria a Su nombre, Dios maldecirá lo que en algún momento bendijo. 

Por la bendición de los sacerdotes que obedecen la Palabra, la presencia de Dios será sobre Su pueblo. 

Publicidad

La bendición que el sacerdote debe pronunciar en el nombre de Jehová, es la fuerza y la sabiduría que necesita Israel para vivir como pueblo de Dios. Incluye prosperidad material, muchos hijos, salud y una vida larga, llena de días; además de la protección de los impíos, de las plagas, enfermedades y guerras. 

Todas estas cosas eran muy necesarias para Israel, que se encontraba en el desierto. Si Dios ocultara de ellos su rostro, habría desesperación y muerte. Si Dios alza sobre nosotros Su rostro , es porque nos cuidará con un amor entrañable. 

De hecho, nos amó de tal manera que envió a Jesucristo al mundo, para darnos paz a todos los que creen en Él. 

Dios se alegra de bendecir al pueblo escogido. Sin embargo, debemos preguntarnos si somos una vasija digna de recibir aquella bendición, pues ahí es donde radica realmente el problema. Por eso, para quien desobedece, la mayor bendición es recibir la disciplina que le permita llegar al punto del arrepentimiento. La ”bendición y la paz” que se menciona en la oración de Aarón es la misma que soporta la vida. 

Las cartas de Pablo a menudo comienzan diciendo ”gracia y paz”. Esto se debe a que los cristianos debemos pedir la gracia y la paz de Dios mutuamente. Él promete darnos Su gracia cuando bendigamos a otros en Su nombre. Así, la oración de bendición de Aarón nos recuerda que todos somos mensajeros de la bendición en esta época donde todos somos sacerdotes. 

El creyente debe ser un mensajero de la bendición para el mundo, difundiendo la gracia y la paz. 

Dios les bendiga y les guarde.

Publicidad

úLTIMAS NOTICIAS

Noticias Más Leídas

Publicidad
Publicidad