La Guajira ha concentrado la atención nacional durante años por los altos índices de desnutrición, especialmente por su impacto en la población infantil y las condiciones de vulnerabilidad que enfrentan comunidades indígenas, como la wayuu. Detrás de estas cifras convergen factores estructurales que deben ser objeto de estudio por la ciencia médica.
Frente a este panorama, la Universidad de La Guajira realizó, durante los días 8, 9 y 10 de octubre, el I Congreso Internacional de Investigaciones en Nutrición y Ciencias Aplicadas, una iniciativa del programa de Nutrición y Dietética que promovió el diálogo entre profesionales, investigadores y estudiantes. Durante las tres jornadas se registraron 1.139 asistentes, además de más de 70 participantes en la actividad de precongreso. La agenda incluyó 26 conferencias magistrales y 22 ponencias en las modalidades oral y póster.
Para Yaina Panciera Dizopola, coordinadora de la actividad, el evento representó una oportunidad para fortalecer el trabajo científico y ampliar la proyección académica del departamento. “El congreso permitió visibilizar el talento investigativo de estudiantes, docentes y profesionales, así como reconocer los problemas nutricionales de las comunidades indígenas como asuntos prioritarios para la academia. Su significado trasciende la realización de un evento: representa el compromiso de seguir construyendo una universidad que investiga, dialoga con el territorio y aporta soluciones a sus necesidades”, expresó.

En el espacio académico se abordaron temáticas que analizaron las causas estructurales de la desnutrición aguda y su recurrencia, el acceso a los servicios de salud, la variabilidad climática, la soberanía alimentaria, la nutrición clínica y el rendimiento deportivo. También se discutieron estrategias para prevenir enfermedades crónicas y propuestas tecnológicas aplicadas al bienestar y los alimentos, con énfasis en los retos que enfrentan las comunidades.
La agenda convocó a representantes de las universidades del Sinú, del Atlántico, de Pamplona, CES, Mariana y Nacional de Colombia, así como de la Escuela Nacional del Deporte, el Instituto Departamental de Deportes de La Guajira y la Secretaría de Salud Departamental. La presencia de estas entidades favoreció la socialización y difusión de estudios locales. Además, propició vínculos entre organizaciones dedicadas a la formación, la producción de conocimiento y la atención integral de las comunidades.

En el marco del encuentro se entregaron reconocimientos que destacaron la diversidad de enfoques de investigación en las modalidades: comunicación oral y póster. El primer lugar fue compartido entre la Universidad Mariana, con un trabajo sobre el derecho a la alimentación en el territorio Kamëntsá, y la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, con un estudio sobre gasto energético en pacientes con cáncer. Uniguajira obtuvo el segundo puesto con una propuesta de friche enlatado en aceite de oliva, mientras que la Universidad del Atlántico ocupó el tercer puesto con un análisis de la dieta mediterránea en el Caribe colombiano. En póster, esta última institución alcanzó el primer lugar con una propuesta de aprovechamiento de cáscaras de mandarina; el segundo fue para un estudio sobre un gel de Annona squamosa aplicado a la nutrición deportiva, y el tercero, para una investigación sobre la composición corporal de patinadores élite de Colombia, de la Universidad del Sinú.
El congreso contó con el respaldo de empresas y organizaciones vinculadas con los sectores de alimentos, productos farmacéuticos y soporte nutricional, entre ellas BLS, Colanta, Nutricia-Danone, Boydorr, Abbott, Nestlé, Fresenius Kabi y Fundación Baylor. Su presencia fortaleció los vínculos entre el ámbito universitario y el sector productivo, además de facilitar el acercamiento a conocimientos y experiencias relacionados con el ejercicio profesional.

Claudia Sánchez, Brand manager de Danone Nutricia, destacó el valor de estos espacios para acercar la educación médica a profesionales del sector y estudiantes, especialmente en regiones apartadas de los principales centros urbanos. “Para nosotros, como compañía, es de gran relevancia poder llevar no solamente el portafolio de productos, sino también educación médica”, señaló. Asimismo, expresó el interés de la empresa en mantener su vínculo con estas iniciativas y acompañar futuras ediciones como aliada de la universidad, con el propósito de contribuir al bienestar de la población infantil.
Con esta primera edición, el programa de Nutrición y Dietética de la Universidad de La Guajira fortalece su apuesta por la innovación y el trabajo colaborativo. La experiencia abre nuevas posibilidades de cooperación entre la academia y otros sectores para responder a los desafíos alimentarios y sanitarios de La Guajira y del país.






