La Unidad para las Víctimas llevó atención humanitaria a familias de la etnia Wiwa que permanecen en situación de confinamiento en las comunidades de Shegunamke y Bunkuamake, en la zona rural de Riohacha.

Durante la jornada fueron entregadas 98 ayudas humanitarias, representadas en cerca de nueve toneladas de alimentos no perecederos y kits de aseo, distribuidos de acuerdo con la composición y las necesidades de cada hogar beneficiario.

La entidad señaló que esta intervención hace parte de las acciones de atención y asistencia dirigidas a las familias víctimas del conflicto armado, en el marco del Decreto 0525 de 2025, con el propósito de llevar respuestas humanitarias a comunidades ubicadas en territorios que enfrentan condiciones de vulnerabilidad y confinamiento.

“Seguimos cumpliendo con la atención y asistencia a las familias víctimas del conflicto armado”, indicó la Unidad para las Víctimas, al destacar la importancia de mantener la presencia institucional en estas comunidades de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Además de la entrega de alimentos y elementos de aseo, la jornada permitió acercar la oferta institucional a estas comunidades indígenas, teniendo en cuenta las dificultades de movilidad y las condiciones de aislamiento que enfrentan las familias debido al confinamiento. La atención busca contribuir a la protección de los hogares y a la garantía de sus derechos mientras persisten las circunstancias que afectan su normal desarrollo.

La Unidad para las Víctimas reiteró su compromiso de continuar acompañando a las comunidades afectadas por el conflicto armado en La Guajira, especialmente aquellas que se encuentran en zonas rurales y de difícil acceso. Estas acciones hacen parte de la respuesta institucional orientada a brindar asistencia humanitaria oportuna a las familias que atraviesan situaciones de emergencia.







