El fuerte terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia en la mañana de este lunes 10 de agosto y cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, Chocó, volvió a poner sobre la mesa la importancia de conocer las amenazas sísmicas existentes en las diferentes regiones del país.
El movimiento telúrico se sintió con especial intensidad en ciudades del occidente colombiano como Pereira, Cali y Armenia, además de otras zonas del territorio nacional, generando alarma entre la población.
En medio de este panorama, MeteoGuajira recordó una investigación divulgada recientemente sobre la falla geológica Oca–Ancón, una estructura activa que atraviesa parte del territorio guajiro y que ha sido estudiada por el ingeniero geólogo Franck A. Audemard, especialista en tectónica activa del norte de Suramérica.
De acuerdo con la información científica divulgada por MeteoGuajira, la falla Oca–Ancón tiene aproximadamente 650 kilómetros de extensión. Parte desde la región de Santa Marta, atraviesa sectores del centro y sur de La Guajira y continúa hacia el occidente de Venezuela.

Los estudios indican que se trata de una falla activa de desplazamiento lateral derecho, asociada al movimiento entre las placas tectónicas del Caribe y Suramérica. Investigaciones paleosismológicas y geomorfológicas han encontrado evidencias de grandes terremotos ocurridos durante el período Holoceno.
Uno de los datos que más llama la atención es que algunos segmentos de esta estructura geológica tendrían capacidad para generar terremotos de magnitudes estimadas entre 7,4 y 7,5, aunque los períodos de recurrencia establecidos científicamente serían de miles de años.
Sin embargo, MeteoGuajira hizo énfasis en que la existencia de una falla activa no significa que un terremoto sea inminente en La Guajira, ni que el terremoto registrado este lunes en el occidente colombiano tenga relación directa con la falla Oca–Ancón.
“Actualmente no existe ningún método científico que permita predecir la fecha, hora o lugar exacto de un sismo”, señala el informe divulgado por MeteoGuajira.
Por ello, más que generar alarma, el conocimiento sobre estas estructuras geológicas debe servir para fortalecer la prevención, la gestión del riesgo, la preparación institucional y la cultura sísmica entre los habitantes de La Guajira.






