Hay lugares de los que uno puede alejarse físicamente, pero que jamás se apartan del corazón. Para mí, ese lugar es Riohacha.
Soy riohachera. He crecido con sus alegrías y también con sus dificultades. He celebrado sus triunfos, he sufrido sus carencias y he aprendido a quererla no como una ciudad perfecta, sino como esa tierra entrañable a la que siempre queremos ver mejor.
Este lunes 14 de septiembre, Riohacha cumple 481 años y la fecha despierta en mí una mezcla profunda de orgullo, gratitud y compromiso. Orgullo por haber nacido en una ciudad llena de historia, diversidad y talento; gratitud por todo lo que esta tierra me ha dado, y compromiso porque todavía tenemos muchas tareas pendientes para convertirla en la ciudad que soñamos y merecemos.
La conmemoración tiene un profundo valor histórico. El 14 de septiembre fue establecido como fecha oficial del poblamiento de Riohacha por la Academia de Historia de La Guajira. Los registros señalan que en 1545 fue trasladada a las orillas del río Ranchería la población de Nuestra Señora Santa María de los Remedios del Cabo de la Vela, mientras que en 1547 recibió el reconocimiento de la Corona española. Son siglos de una historia marcada por el mar, el río, las perlas, los pueblos originarios, la resistencia y el encuentro de culturas.
Pero Riohacha es mucho más que una fecha en el calendario
Riohacha es el mar acariciando la ciudad desde la Calle Primera. Es el muelle extendiéndose sobre el Caribe, el Camellón lleno de artesanías y los atardeceres que parecen pintados especialmente para nosotros. Es la desembocadura del Ranchería, la Plaza Almirante Padilla, la Catedral Nuestra Señora de los Remedios y Barrio Arriba guardando historias que pasan de una generación a otra.
También es Camarones, sus paisajes y sus flamencos. Es la Sierra Nevada que se levanta en el horizonte, el territorio rural, las rancherías y los corregimientos que forman parte esencial de nuestra identidad. Es la cultura wayuu, la herencia afrodescendiente, el mestizaje, el vallenato, la décima, la piqueria, los sabores tradicionales y esa manera tan nuestra de recibir a quien llega.

Riohacha es, sobre todo, su gente
Es la mujer artesana que convierte los colores de su cultura en sustento para su familia; el pescador que sale antes del amanecer; el comerciante que abre su negocio a pesar de las dificultades; el docente que forma a las nuevas generaciones; el emprendedor que decide quedarse y crear oportunidades; el deportista, el artista, el trabajador informal, el profesional y el joven que se niega a renunciar a sus sueños.
A todos ellos también los celebramos en estos 481 años, desde Guajira News hemos tenido el privilegio de contar diariamente la historia de esta ciudad. Desde 2020 asumimos el desafío de construir un periódico pensado para llegar directamente al celular de los guajiros. Pulso a pulso, noticia a noticia y madrugada tras madrugada, nos hemos ganado la confianza de miles de lectores.
Desde Riohacha conectamos a los municipios de La Guajira entre sí, y a nuestro departamento con la región Caribe y con Colombia. Hemos informado sus buenas noticias, acompañado sus momentos difíciles, visibilizado a su gente y reclamado respuestas cuando ha sido necesario. Ese respaldo de los riohacheros constituye una de nuestras mayores responsabilidades.
Porque amar una ciudad no consiste únicamente en elogiarla. Amar también significa cuidarla, defenderla y trabajar para corregir aquello que le impide avanzar.

Riohacha llega a sus 481 años con retos históricos en sus servicios públicos. Todavía necesita un servicio de energía confiable, capaz de responder a las necesidades de una capital sometida a temperaturas cada vez más altas. Cada interrupción afecta hogares, comerciantes, centros de salud, instituciones educativas y emprendimientos. La solución requiere inversiones sostenidas, mantenimiento, información oportuna y una transición energética que aproveche responsablemente el inmenso potencial solar de nuestro territorio.
Con el agua existe una deuda igualmente profunda. En una ciudad rodeada de riquezas naturales, demasiadas familias siguen esperando continuidad, presión y calidad. Existen inversiones y proyectos en marcha, como la optimización hidráulica del acueducto, la renovación proyectada de más de 60.000 metros de tubería y la instalación de sistemas de medición. También comenzaron intervenciones contra conexiones ilegales que estarían desviando cerca de 400 litros por segundo antes de que el agua llegue a la ciudad. Son avances que deben mantenerse, vigilarse y traducirse en resultados reales dentro de los hogares.
Riohacha también enfrenta una situación preocupante con sus residuos. La celda transitoria agotó su vida útil y Corpoguajira identificó recientemente 92 puntos críticos, con una acumulación estimada de 515,8 toneladas de basura. Esta realidad exige una solución definitiva para la disposición final, pero igualmente demanda una nueva cultura ciudadana: separar los residuos, respetar los horarios de recolección, fortalecer el reciclaje y comprender que ninguna administración podrá conservar limpia una ciudad si sus habitantes no ayudan a cuidarla.
No podemos acostumbrarnos a convivir con las basuras, los rebosamientos de aguas residuales, las calles deterioradas, la invasión del espacio público, el desorden vial o los servicios deficientes. Pero tampoco podemos permitir que esas dificultades oculten todo lo bueno que somos y todo lo que podemos llegar a ser.

Este aniversario debe servir para acordar un propósito común: poner a Riohacha por encima de las diferencias políticas, los intereses particulares y las discusiones pasajeras.
La ciudad necesita una hoja de ruta que no cambie cada cuatro años. Un gran acuerdo ciudadano e institucional alrededor del agua, la energía, el saneamiento, la movilidad, la seguridad, el turismo, la cultura, el empleo y la protección de nuestro patrimonio natural. Las metas, los presupuestos y los avances deberían estar disponibles para que cualquier ciudadano pueda conocerlos y hacerles seguimiento.
También necesitamos comprender que el desarrollo de Riohacha no depende únicamente de sus gobernantes. Depende de empresarios que inviertan responsablemente, instituciones que cumplan, medios que vigilen, dirigentes que rindan cuentas y ciudadanos que respeten las normas, paguen sus obligaciones, cuiden los espacios públicos y no arrojen residuos en las calles.
Tenemos todo para convertirnos en una gran capital turística y cultural del Caribe: mar, historia, diversidad, gastronomía, naturaleza, conectividad y una identidad que no se parece a ninguna otra. Lo que nos falta es transformar esas ventajas en oportunidades permanentes, especialmente para nuestros jóvenes.
Quiero una Riohacha donde ningún niño tenga que crecer pensando que para triunfar necesariamente debe marcharse. Una ciudad donde los jóvenes encuentren educación, empleo, cultura, deporte y posibilidades para emprender. Una capital organizada, limpia, segura y orgullosa de su herencia wayuu, afrodescendiente y caribeña.

Quiero una Riohacha que cuide sus playas, recupere su río, organice su crecimiento y comprenda que el turismo no se construye únicamente con promoción, sino con buenos servicios, seguridad, limpieza, movilidad y atención de calidad.
Hoy no escribo para desconocer nuestras dificultades. Escribo para recordar que Riohacha es mucho más grande que ellas.
Sus 481 años representan la capacidad de una ciudad para resistir, levantarse y continuar. Aquí seguimos, frente al Caribe, recibiendo cada amanecer con la esperanza de que el próximo día pueda ser mejor. Aquí continúa una gente generosa, alegre, creativa y trabajadora que nunca ha dejado de creer en su tierra.
Como riohachera y como directora de Guajira News, renuevo mi compromiso de seguir contando esta ciudad con responsabilidad, independencia y amor. Seguiremos celebrando sus logros, mostrando el talento de su gente, acompañando sus causas y señalando, con respeto y firmeza, aquello que debe cambiar.
Porque el mejor regalo para Riohacha no es esconder sus problemas ni conformarnos con lo que tenemos. El mejor regalo es trabajar unidos para resolverlos.
Que estos 481 años nos encuentren orgullosos de nuestro pasado, conscientes de nuestro presente y decididos a construir un mejor futuro.
Feliz cumpleaños, Riohacha
Que nunca nos falten razones para amarte, fuerzas para defenderte ni compromiso para transformarte.
Rita Pimienta
Directora de Guajira News






