La empresa asegura que los recursos se destinarían a modernizar redes y subestaciones en Atlántico, Magdalena y La Guajira.
Air-e Intervenida anunció este miércoles 26 de agosto la suscripción de un contrato con China National Machinery Exports and Imports Corporation (CMC), mediante el cual se gestionaría financiación por hasta un billón de pesos para ejecutar proyectos de modernización y fortalecimiento de la infraestructura eléctrica en Atlántico, Magdalena y La Guajira.
Según la empresa, el acuerdo es el resultado de cerca de un año de negociaciones y permitiría financiar la renovación tecnológica de subestaciones, la ampliación de las redes de distribución y transmisión, el aumento de la capacidad del sistema y otras obras que sean priorizadas de acuerdo con las necesidades técnicas de cada departamento.
El contrato tendría una duración de 60 meses y los proyectos deberán ser analizados y aprobados por un comité técnico. Air-e explicó que el esquema financiero contempla un año de gracia desde la entrada en funcionamiento de cada infraestructura, por lo que los pagos comenzarían después de culminadas y puestas en operación las respectivas obras. La tasa anunciada es del 5,2 % efectivo anual.

“Esta es una buena noticia para nuestra gente. Estamos pensando en nuestros usuarios y en la necesidad de brindarles un servicio cada vez más confiable, con una infraestructura moderna y con mayor capacidad para responder a las necesidades de la región”, afirmó el agente especial de Air-e Intervenida, Jaime Mesa Buitrago.
La compañía sostiene que estas inversiones podrían contribuir a mejorar progresivamente la calidad y continuidad del servicio, fortalecer la capacidad de las redes y atender el crecimiento de la demanda energética en los tres departamentos donde opera.
Sin embargo, el anuncio se produce en un contexto de baja confianza de una parte considerable de los usuarios hacia la empresa. Durante los últimos años han sido reiteradas las inconformidades ciudadanas por interrupciones del servicio, presuntos cobros excesivos, dificultades en la atención de reclamaciones y otros cuestionamientos relacionados con su gestión.
Por esta razón, aunque la financiación anunciada genera expectativas sobre una posible mejoría del sistema eléctrico, su impacto solamente podrá evaluarse cuando los recursos sean efectivamente obtenidos, los proyectos sean definidos y las obras se ejecuten. Para recuperar la credibilidad ciudadana, los resultados deberán reflejarse en un servicio más estable, facturaciones claras y mejoras verificables para los hogares, comercios e instituciones de la región Caribe.






