Después del minuto de silencio guardado en memoria de los compatriotas que perdieron la vida como consecuencia del terremoto del pasado 10 de agosto, el Presidente Abelardo De La Espriella presentó este lunes, desde Quibdó, el balance actualizado de las afectaciones en 16 departamentos y 494 municipios.
Según el Mandatario, el último reporte nacional es el número 45 y comprende los siguientes datos:
- 159.924 familias y 324.157 personas afectadas
- 329 fallecidos, 4.592 heridos y 234 desaparecidos
- 31.519 viviendas destruidas y 178.236 viviendas afectadas
- 591 edificios colapsados y 5.884 edificios averiados
- 3.726 centros educativos afectados
- 4.140 centros comunitarios afectados
- 378 centros de salud afectados
- 15 puentes peatonales y 70 puentes vehiculares afectados
- 435 vías afectadas
- 115 acueductos averiados
- 12 instituciones bancarias afectadas
- 5 aeropuertos averiados
- 1.764 animales afectados y 2.847 animales rescatados.
Balance del Chocó
Informó que en el departamento del Chocó murieron 12 personas, 347 resultaron heridas y aún hay 3 desaparecidos. Se registran 3.521 viviendas destruidas y 19.412 viviendas averiadas.
“Detrás de cada uno de esos números hay una historia de vida, una familia, una comunidad y, sobre todo, mucho dolor. Me pongo en el lugar de los afectados“, dijo.
Sostuvo que “una vivienda destruida es mucho más que unas paredes que se cayeron. Es un lugar donde una familia crió a sus hijos, guardó sus recuerdos, celebró sus alegrías y construyó gran parte de su vida y de su historia familiar”.

Minuto de silencio
En este sentido, durante su recorrido por Quibdó, pidió guardar un minuto de silencio por las víctimas y dijo: “Hay pérdidas que ningún esfuerzo humano podrá recuperar, ausencias que el paso del tiempo jamás podrá borrar”, pero no podemos quedarnos detenidos en el dolor”, dijo.
Recalcó que “mi compromiso, como Presidente de la República, es recordar siempre a quienes padecieron los estragos de este siniestro, acompañar a sus familias y honrar la memoria de las víctimas”.
Recordó también “a los heridos, a sus familias y a todos aquellos que hoy siguen padeciendo los estragos de esta tragedia que nos ha unido como nación. Que Dios misericordioso reciba en su seno a quienes partieron y que le conceda el consuelo y fortaleza a quienes sufren la pérdida de sus seres queridos”.






