- La brucelosis es una enfermedad de control oficial debido a su impacto en la producción pecuaria, el comercio y la salud pública. Por ello, el ICA desarrolla de manera permanente acciones de vigilancia epidemiológica, diagnóstico, investigación sanitaria, prevención y control en el territorio nacional.
- El ICA posee capacidades técnicas y diagnósticas con metodologías de confirmación molecular y herramientas de secuenciación genómica que permiten diferenciar con precisión las distintas especies del género.
- Las actividades que ejecuta el ICA en vigilancia, diagnóstico e investigación epidemiológica bajo un enfoque basado en riesgo y alineado con los principios de “Una Salud”, mantienen una evaluación permanente de la información científica y técnica, para orientar las medidas de prevención, vigilancia y control para proteger la sanidad animal, la salud pública y, la competitividad del sector pecuario colombiano.
- Desde el ICA trabajamos por la sanidad animal, la salud pública y la seguridad alimentaria de los ciudadanos. Con Dignidad Cumplimos al campo colombiano.
El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), como autoridad nacional en sanidad animal, informa que, con base en la evidencia epidemiológica, diagnóstica y científica disponible, a la fecha no existe evidencia de circulación de Brucella melitensis ni de Brucella suis en Colombia.
Si bien las medidas de vigilancia y control se han enfocado principalmente en Brucella abortus, por ser la especie históricamente identificada en el país, el Instituto cuenta con capacidades técnicas y diagnósticas para detectar e investigar diferentes especies del género Brucella, incluidas aquellas de importancia para la salud animal y la salud pública. Estas capacidades incluyen metodologías de confirmación molecular y herramientas de secuenciación genómica que permiten diferenciar con precisión las distintas especies del género en los eventos que requieren investigación sanitaria.
Como parte de estas estrategias, el ICA realiza investigaciones epidemiológicas ante sospechas de la enfermedad, seguimiento a focos, evaluación de especies animales susceptibles y controles sanitarios para la movilización de animales. Estas actividades abarcan bovinos, bufalinos, ovinos, caprinos y porcinos, de acuerdo con los criterios de riesgo establecidos.
Adicionalmente, el más reciente estudio nacional de seroprevalencia incluyó el análisis de muestras de ovinos y caprinos provenientes de los predios seleccionados, utilizando herramientas diagnósticas orientadas a la evaluación de diferentes especies del género Brucella. Los resultados obtenidos, que serán publicados próximamente, no evidenciaron la presencia de Brucella melitensis ni de Brucella suis en las muestras analizadas.
Es importante señalar que las pruebas utilizadas dentro de las estrategias de vigilancia permiten identificar animales expuestos a bacterias del género Brucella. En consecuencia, una circulación significativa de estos agentes generaría señales epidemiológicas que darían lugar a investigaciones sanitarias específicas. No obstante, hasta la fecha el sistema oficial de vigilancia no ha registrado hallazgos compatibles con la circulación de estas especies en el país.
De igual manera, la información disponible a través de los mecanismos de articulación entre el ICA y las autoridades de salud pública tampoco ha identificado eventos epidemiológicos que sugieran la presencia o circulación de Brucella melitensis o Brucella suis en Colombia.

Precisiones frente a publicaciones recientes
Con ocasión de publicaciones recientes en medios de comunicación y literatura científica relacionadas con la posible presencia de Brucella melitensis en Colombia, el ICA considera pertinente realizar algunas precisiones técnicas.
Uno de los aislamientos bacterianos reportados recientemente fue identificado inicialmente mediante metodologías bacteriológicas preliminares como Brucella melitensis. Sin embargo, dicho aislamiento fue sometido a un análisis de secuenciación de genoma completo por parte del Instituto Nacional de Salud (INS), metodología de alta resolución para la identificación y caracterización de microorganismos. El resultado definitivo confirmó que el aislamiento correspondía a Brucella abortus, descartando así la presencia de Brucella melitensis en la muestra analizada.
Este resultado evidencia la necesidad de complementar y validar los hallazgos obtenidos mediante pruebas preliminares con metodologías confirmatorias de mayor precisión. Este rigor en la verificación es indispensable, especialmente cuando los resultados pueden impactar el estatus sanitario del país y alterar la toma de decisiones estratégicas en materia de salud animal y salud pública.
En consecuencia, la información científica actualmente disponible no constituye evidencia concluyente que permita afirmar la circulación de Brucella melitensis en las poblaciones animales de Colombia. Por el contrario, los resultados de pruebas confirmatorias respaldan que el aislamiento bacteriano evaluado corresponde a Brucella abortus, una especie endémica cuya presencia es conocida y sobre la cual el país mantiene programas oficiales de vigilancia, prevención y control.
De igual manera, desde la perspectiva epidemiológica, es importante señalar que la notificación o identificación de casos humanos no constituye, por sí sola, evidencia suficiente para establecer la circulación de un agente en las poblaciones animales. La determinación de la situación sanitaria y la modificación del estatus epidemiológico de un país requiere la integración de información epidemiológica, diagnóstica y de vigilancia, así como la caracterización de nexos epidemiológicos que identifiquen con precisión las fuentes de infección, reservorios y los mecanismos de transmisión implicados en las especies animales naturales.
El ICA continuará fortaleciendo las actividades de vigilancia, diagnóstico e investigación epidemiológica bajo un enfoque basado en riesgo y alineado con los principios de “Una Salud”, manteniendo una evaluación permanente de la información científica y técnica disponible para orientar las medidas de prevención, vigilancia y control que contribuyan a proteger la sanidad animal y, por ende, la salud pública y, la competitividad del sector pecuario colombiano.
El Instituto reitera su compromiso con la transparencia, el rigor técnico y la comunicación oportuna, objetiva y responsable de la información sanitaria de interés nacional.






