Un cambio importante en las condiciones meteorológicas comenzó a registrarse este miércoles 3 de junio en La Guajira, donde se espera un aumento significativo de las lluvias y la actividad eléctrica debido a la interacción de varios sistemas atmosféricos que favorecerán la inestabilidad durante los próximos días.
De acuerdo con el reporte emitido por José Radith Zúñiga, director de MeteoGuajira, la atmósfera se tornará más inestable por la influencia de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT), que se ubicará más al norte del Caribe colombiano, sumada a la presencia de un sistema de baja presión en la región.
A estas condiciones se agregará el paso de la onda tropical número 08, prevista para el próximo viernes, fenómeno que contribuirá a mantener el tiempo inestable durante el fin de semana.
Según el pronóstico, todas las zonas del departamento presentan probabilidad de lluvias desde este miércoles, especialmente durante las horas de la tarde y la noche. Las precipitaciones podrían variar en intensidad y estar acompañadas de tormentas eléctricas frecuentes, así como de vientos fuertes o vendavales de manera localizada.
En cuanto a las temperaturas, MeteoGuajira informó que desde hoy comenzará a sentirse una disminución cercana a los 2 grados centígrados. Aunque el ambiente seguirá siendo cálido, las temperaturas extremas que se registraron durante los últimos días tenderán a disminuir gradualmente.
Además, se prevé un debilitamiento de los vientos, situación que favorecerá la formación de nubes de gran desarrollo vertical capaces de producir aguaceros intensos, descargas eléctricas y ráfagas de viento en diferentes sectores del departamento.
El pronóstico indica que las condiciones inestables podrían mantenerse entre cuatro y cinco días más, es decir, entre el jueves y el lunes, aumentando la probabilidad de acumulados importantes de lluvia, especialmente durante las tardes y noches.
Ante este panorama, los expertos recomiendan a la comunidad mantenerse atenta a los reportes oficiales del estado del tiempo, especialmente en zonas propensas a inundaciones repentinas, crecientes de arroyos y afectaciones asociadas a tormentas eléctricas.






