
En las primeras horas de la mañana, cuando el sol apenas comienza a asomarse sobre las calles y carreteras de San Juan del Cesar, hay una figura que ya está en movimiento. Camina con paso tranquilo pero firme, observando con atención a su alrededor. En sus manos va recogiendo aquello que muchos pasan por alto: pedazos de cartón, metales, vidrio, papeles y chatarras.
Ese hombre es Ladis Alberto Suárez, más conocido como “El Muco”, un reciclador sanjuanero cuya historia, silenciosa pero profunda, se ha convertido con el paso de los años en una verdadera lección de dignidad.
Ladis Alberto, es hermano de Manuela, es una persona con discapacidad: no puede oír, ni hablar. Sin embargo, la vida le enseñó hace mucho tiempo que las limitaciones no determinan el valor de una persona. Hoy, a sus 81 años de edad, continúa trabajando con la misma disciplina que lo ha acompañado durante décadas.

Muchos habitantes del municipio lo reconocen fácilmente. Lo han visto caminar por distintas vías del pueblo, recogiendo con paciencia lo que para algunos es basura, pero que para él representa el fruto de su trabajo diario. Con constancia y dedicación recicla cartón, papel, metales, vidrios y otros materiales reciclables, los cuales transporta hasta su vivienda.
Su casa, ubicada en la conocida calle del Embudo, guarda otra parte de esta historia de esfuerzo. Allí, Ladis Alberto clasifica cuidadosamente cada material que recoge. Todo tiene su lugar: estibas de cartón perfectamente organizadas, montones de metales separados y otros residuos listos para ser vendidos cuando llega el vehículo que los compra para llevarlos a los centros de reciclaje.

Pero su trabajo no solo representa una forma honrada de sustento. Sin proponérselo, Ladis también se ha convertido en un aliado silencioso del medio ambiente, ayudando a reducir la cantidad de residuos que terminan contaminando calles, lotes y espacios naturales del casco urbano de San Juan del Cesar Guajira.
Quienes lo conocen aseguran que siempre ha sido un hombre trabajador. Además de su labor como reciclador, durante muchos años se desempeñó como operador de maquinarias agrícolas, tractorista y buldocista, prestando sus servicios a varios agricultores de la región. También es técnico en mantenimiento de estas máquinas, oficio que ejerció con responsabilidad y dedicación.

Su historia, sin embargo, trasciende los oficios. En una época donde muchas veces abundan las excusas para rendirse ante las dificultades, Ladis Alberto Suárez demuestra que el trabajo honrado sigue siendo uno de los mayores motivos de orgullo.
Para las nuevas generaciones, su ejemplo debería ser motivo de reflexión. Mientras muchos buscan caminos fáciles, este hombre de 81 años sigue recorriendo las calles con la dignidad intacta, recordando que el esfuerzo diario es la verdadera riqueza del ser humano.

Ladis Alberto no necesita discursos ni aplausos.
Tampoco necesita levantar la voz.
Porque, sin pronunciar una sola palabra, todos los días le habla a San Juan del Cesar con el lenguaje más poderoso que existe: el del trabajo, la perseverancia y la dignidad.






