Lo ubicaron en Bahía Hondita, jurisdicción de Uribia, Alta Guajira
La Armada de Colombia, a través de su Inteligencia Naval, logró determinar que en medio del desierto, en cercanías a Bahía Hondita, en el municipio de Uribia, organizaciones transnacionales al servicio del Grupo Armado Organizado Clan del Golfo ocultaban un complejo astillero artesanal para la fabricación de semisumergibles.

Según la información oficial, en este lugar se realizaba la construcción y adecuación de estas embarcaciones, así como su transporte desde el árido desierto hasta cuerpos de agua cercanos, donde eran preparados para ser cargados con clorhidrato de cocaína. Posteriormente, la droga era movilizada mediante diferentes embarcaciones para su transbordo en la ruta transatlántica que comprende el Caribe oriental desde Colombia, pasando por las Antillas, hasta llegar al continente europeo.

Una vez confirmada la información, se activó una robusta operación conjunta que se extendió durante cinco días. En ella participaron aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que desde el aire monitorearon la zona y garantizaron el ingreso seguro de las tropas en tierra.

De manera simultánea, unidades navales de la Armada se posicionaron en el área para realizar un cierre marítimo, mientras tropas del Ejército Nacional de Colombia y unidades de Infantería de Marina ingresaban por tierra con maniobras decisivas.

Al consolidar el área, las autoridades hallaron un centro logístico gravitacional para el alistamiento, abastecimiento y proyección de medios empleados en el envío de grandes cargamentos de estupefacientes hacia mercados internacionales.
Tropas de la Primera División del Ejército ubicaron un astillero artesanal clandestino con capacidad para la construcción y adecuación de semisumergibles. En el lugar fueron encontrados un fusil, un revólver, materiales para fabricación en fibra de vidrio, maquinaria pesada, remolques especializados tipo cama baja y elementos logísticos destinados al almacenamiento y transporte de combustible, lo que evidenciaría una infraestructura estable para el sostenimiento de estas actividades ilícitas.
Paralelamente, cerca de la zona, Unidades de Reacción Rápida de Guardacostas, medios aeronavales y Comandos Navales de la Fuerza Naval del Caribe hallaron, en una bahía que conecta con aguas abiertas, un semisumergible listo para ser lanzado al mar, con capacidad estimada para transportar hasta 10 toneladas de droga y equipado con dos motores.
Además, fue incautada una lancha rápida de bajo perfil con capacidad cercana a las tres toneladas de sustancias ilícitas, propulsada por cuatro motores de alta potencia. En el área también se encontraron más de 3.000 galones de combustible, equipos de navegación satelital y sistemas de comunicación.
Ante la presión y el despliegue operacional, las estructuras criminales abandonaron el complejo artesanal, que posteriormente fue destruido de manera controlada conforme a los protocolos establecidos por las autoridades.






