
31. “Buscad, más bien, el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas”.
Lucas 12.
Dios es nuestro Padre, quien conoce nuestras necesidades. Por eso, Jesús nos exhorta a no angustiarnos por nuestra vida, por lo que comeremos o lo que vestiremos. Él menciona a los cuervos y lirios que se encuentran en nuestro entorno, para enseñar que son alimentados y vestidos por Dios. Sabiendo que nosotros nos preocupamos y nos angustiamos con facilidad, nos insta repetidas veces a que no nos preocupemos por lo que habremos de comer ni por lo que habremos de beber (Lucas 12:22;29).
Todas estas cosas son buscadas por la gente del mundo, que se encuentran lejos de Dios. Dios es nuestro Padre y Creador; Él conoce mejor que nadie cuáles son nuestras necesidades. Tener fe significa dejar de angustiarse por las cosas del mundo, para confiar solo en nuestro Padre celestial.
Aunque necesitamos comer, vestirnos y tener un techo, dónde descansar, no son estas cosas las que debemos buscar, sino el reino de Dios. Después de exhortarnos a no preocuparnos por nuestras necesidades diarias, Jesús nos promete diciendo: “Buscad, más bien, el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas” (v. 31).

Buscar el reino de Dios significa dar a conocer la voluntad del Padre. Jesús desea que nosotros dispongamos de nuestras riquezas a favor de Su reino. Por este motivo, nos manda a ser generosos y procurar los tesoros eternos en los cielos, donde ladrón no llega ni polilla destruye. La manera como uno dispone de sus riquezas, revela en dónde está nuestro corazón. Los creyentes no somos dueños del dinero o los bienes que poseemos, sino administradores.
En Lucas 12, Jesús imparte una enseñanza bastante práctica sobre la vida del fiel. La vida cotidiana y la fe no son asuntos independientes. De hecho, la confianza en Dios tiene un efecto directo en el día a día. Por eso, Jesús nos advierte sobre las preocupaciones materiales y nos ordena confiar en Dios; todos los afanes e inquietudes desaparecerán cuando confiemos en Aquel que cuida del universo entero.
De este modo, el creyente es el que pone en práctica el amor, esperando el reino de Dios, en vez de inquietarse por su escasez material.
Las enseñanzas de Jesús acerca de nuestra actitud frente a las riquezas y la manera correcta de usarlas continúan siendo una importante pauta en la actualidad.
El fiel es quien está convencido de la protección de Dios y busca Su reino. Dios les guarde.






