

La foto muestra al Papa Francisco en actitud reverencial, a unos pocos pasos de un óleo de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, durante su visita a Colombia. Es una instantánea excepcional, captada en septiembre del 2017, en la que se percibe el silencio que reinó en el recinto religioso mientras el Sumo Pontífice expresaba su devoción.
El momento fue captado en la Catedral Primada de Bogotá frente al cuadro de la Virgen de Chiquinquirá, patrona del país, y que se trasladó especialmente de este municipio boyacense para que el Santo Padre pudiera elevar una oración en su presencia. El Papa Francisco, al ver la imagen, respondió: “Cuánto tiempo ha pasado y cuántas ganas de volver”.
Vélez fue testigo excepcional del traslado del óleo de la Virgen de Chiquinquirá a Bogotá, para que el máximo jerarca de la Iglesia Católica la pudiera admirar durante su visita a nuestro país.
De hecho, el Papa, conocido por su enorme devoción mariana, escribió en el libro de honor de la Catedral Primada de Bogotá, luego de este significativo episodio para los católicos: “Que la Virgen María Inmaculada no deje de guiar y cuidar a sus hijos colombianos y que los mire con sus ojos misericordiosos”.
De la misma manera, su Santidad regaló a la Primera Dama Verónica Alcocer un azulejo en cerámica, pintado a mano y esmaltado al fuego, con la imagen craquelada de la Cúpula de San Pedro, la Capilla Sixtina y la estatua de San Pedro bendiciendo la Encíclica y un rosario.






