La ONG Nación Wayuu alertó que niños indígenas wayuu que fueron desplazados de sus territorios ancestrales en el marco de la Transición Energética en la Alta Guajira y quienes se encuentran en la casa indígena de Riohacha, están muy mal de salud presentan vomito y diarrea.
Cabe indicar que el pasado 5 de febrero del presente año, siete familias indígenas wayuu, conformadas por mujeres, niños y ancianos, llegaron hasta la ciudad de Riohacha en calidad de desplazados, ya que según sus versiones habrían sido sacados violentamente de sus territorios ancestrales, en donde habrían asesinado a una mujer wayuu y otras habrían quedado lesionadas, así mismo sus viviendas habrían sido incineradas.

“Estas siete familias, llegaron hasta la Gobernación de La Guajira en busca de ayuda y protección ya que en el municipio de Uribia les habrían negado esa posibilidad. La respuesta y solución que les dieron en la Gobernación de La Guajira fueron pocas. Sin embargo, solo atinaron a ubicarlos en la casa indígena del Distrito de Riohacha, en donde se encuentran durmiendo a la intemperie y con poco alimento que consumir. De acuerdo a las denuncias presentadas y radicadas ante la Fiscalía General de la Nación y demás instituciones estatales garantes de los derechos humanos, habrían sido sacados violentamente de sus territorios ancestrales por otro grupo de familias wayuu, bajo la determinación de la empresa Enel Green Power a quien denuncian y sindican de propiciar estos escenarios violatorios a los derechos humanos”, dijo la ONG Nación Wayuu.
Dijo además la destacada Organización No Gubernamental que “el acompañamiento y la solidaridad que ha tenido la institucionalidad con estas familias indígenas wayuu, desplazadas violentamente de sus territorios ha sido nula, no se ha activado ninguna ruta de atención para estas familias, antes por el contrario. Como ONG de Derechos Humanos, pudimos detectar que lo que existe es una posible persecución y censura en contra de estas familias wayuu, pues así lo dejó entrever un funcionario de la Gobernación, quien se presentara el día de ayer (28 de febrero) en horas de la tarde en compañía de funcionarios de la Defensoría del Pueblo, en momentos en que estábamos auxiliando a varios de los niños desplazados que estaban presentando un cuadro de vomito y diarrea”.
De igual manera advirtió Nación Wayuu que “la actitud del señor funcionario de la Gobernación, quien fue identificado como el Secretario de Gobierno y de los funcionarios de la Defensoría del Pueblo, fue una actitud grosera y humillante en contra de estas familias wayuu, que hoy son víctimas de la violencia interna en el marco de la transición energética que promete desarrollo y luz para el mundo a costa de la vida y honra de los dueños ancestrales de los territorios. Como ONG de Derechos Humanos, hacemos un llamado a la institucionalidad, sobre todo a la Defensoría del Pueblo para que garanticen, defiendan y protejan los derechos de estas familias sacadas violentamente de sus territorios ancestrales”.






