Reconocimiento a quienes cuidan y enseñan en los territorios ancestrales.
En una jornada cargada de reconocimiento, gratitud y reflexión, Bienestar Familiar conmemoró el Día de las y los Maestros en el municipio de Manaure mediante el espacio denominado «Cuentas para la Vida», una iniciativa que permitió exaltar el trabajo que desarrollan maestras y maestros wayuu en favor de la niñez y las familias de La Guajira.
Durante el encuentro, los educadores compartieron experiencias, aprendizajes y resultados obtenidos en el marco de la Atención Integral dirigida al pueblo wayuu, resaltando la importancia de fortalecer el cuidado de niñas y niños desde la identidad cultural y los saberes ancestrales de las comunidades.

Una de las voces destacadas fue la de la maestra María Granadillo, quien explicó cómo los diálogos entre generaciones han contribuido a recuperar prácticas tradicionales que fortalecen el bienestar de la infancia.
“Los diálogos intergeneracionales nos han permitido volver a hablar con nuestros mayores y retomar nuestra forma de vivir. La apuesta hoy es recuperar lo nuestro con la niñez. Que nuestros niños vuelvan a consumir maíz, yaujaushi y chicha, y que crezcan reconociendo los alimentos propios de nuestra cultura”, expresó.

La actividad contó con la participación de la directora general de Bienestar Familiar, Astrid Eliana Cáceres Cárdenas, quien anunció beneficios para más de 18.000 maestras y maestros vinculados a la atención del pueblo wayuu en el departamento y destacó el papel fundamental que desempeñan en la protección de la vida y el desarrollo integral de la niñez.
Durante su intervención, la funcionaria resaltó los avances registrados en la reducción de las muertes por desnutrición infantil en La Guajira, aunque insistió en que el objetivo sigue siendo alcanzar cifras cero.

“En La Guajira han disminuido las muertes de niñas y niños por desnutrición, pero la meta es llegar a cero. Quienes han salvado vidas son ustedes. Nosotros movemos la institucionalidad, pero quienes están todos los días con los niños y las niñas son las maestras y maestros”, manifestó.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el homenaje realizado a los educadores por su dedicación y compromiso con las comunidades. Como símbolo de agradecimiento, niñas y niños les entregaron cartas en las que expresaron su cariño y reconocimiento por las enseñanzas y cuidados recibidos. Además, recibieron rosas rojas acompañadas de mensajes especiales por parte de la Dirección General y de los equipos regional y zonal de Bienestar Familiar.

La entidad destacó que el trabajo de las maestras y maestros wayuu trasciende el ámbito educativo, ya que también contribuye a la preservación de la cultura, el fortalecimiento de la identidad de las nuevas generaciones y la promoción de prácticas de cuidado basadas en los conocimientos propios de las comunidades indígenas.
Con este reconocimiento, Bienestar Familiar reiteró la importancia de seguir fortaleciendo el trabajo conjunto con los educadores que diariamente acompañan el crecimiento y desarrollo de la niñez en los territorios ancestrales de La Guajira.







