Edicion febrero 17, 2026

Los ochenteros: Fraternidad al servicio del Carnaval de Riohacha y sus bailes de salón

Los ochenteros, una fraternidad al servicio de Riohacha y su carnaval
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Columnista - María Isabel Cabarcas Aguilar
Columnista – María Isabel Cabarcas Aguilar

En los hogares de aquella Riohacha criolla en la que todos se conocían y cuyo ambiente se asemejaba al de una extensa familia alojada en casas diferentes en una pequeña urbe a orillas del mar Caribe, se escuchaban las historias de los tradicionales bailes de salón. Carnavalera como ha sido nuestra sociedad, no han sido pocos los esfuerzos que en diferentes momentos de su historia se han gestado para hacer algún aporte a la más importante y longeva fiesta popular local.

Se dice con inmenso orgullo, que nuestro carnaval es el más antiguo de Suramérica. Sin embargo, paradójicamente, no se ha avanzado como debería haber sucedido, en el proceso de patrimonialización que permitiría quizás, una mayor atención nacional e internacional, mejores recursos y más esfuerzo institucional para su conservación y visibilización.

Los ochenteros, una fraternidad al servicio de Riohacha y su carnaval
Los ochenteros, una fraternidad al servicio de Riohacha y su carnaval

Paralelo a ello, los hacedores no han descansado en su compromiso con las carnestolendas. Por años han insistido con amor y constancia en el valor de la causa popular, generando dentro de sus posibilidades, loables escenarios que poco a poco se han constituido en una agenda de obligatorio cumplimiento durante las festividades.

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Entre esas iniciativas se destaca el rol que han asumido el grupo de amigos denominados “Los Ochenteros” por los bailes de salón. Cada año, fortalecidos por los fuertes vínculos afectivos que por décadas los han mantenido unidos, integrados y dinámicos, crearon un espacio social necesario que a gritos pedía ser rescatado. Sus padres fueron grandes amigos, y ellos, honrando aquellos lazos, siguieron el camino del cariño que sus progenitores trazaron en su época.

La espectacular reina 2026 Ledys Melo Guerrero quien llegoì de USA para reinar
La espectacular reina 2026 Ledys Melo Guerrero quien llegó de USA para reinar

Con su amor por Riohacha y por su carnaval, esta colectividad fraterna viene convocando a la comunidad riohachera a vivenciar un ambiente único, lejos del agua, la maicena, y la espuma, evocando la elegancia de las matronas y la caballerosidad masculina. Con sus buenas maneras, los participantes de este espacio engalanaban las pistas, generalmente amenizadas por orquestas y bandas y en los que, abundaba la alegría y las ganas inmensas de pasearse libremente de la mano de un buen parejo o pareja, por todos los rincones de los salones y clubes que otrora existieron en aquella Riohacha señorial de las añoranzas de los mayores.

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Han sido varias las temáticas de estos alegres encuentros: Cabaret (2023) con su reina Martha Carvajalino, África (2025) siendo reina la señora Vivian Lubo y más recientemente, Cuba en 2026. Este año la soberana fue Ledys Melo Guerrero quien, aunque reside en USA desde hace 30 años, llegó con la característica alegría de su querida y reconocida estirpe, para deleitar a los asistentes con una hermosa presentación amenizada con canciones de Gloria Estefan y Celia Cruz, ambas cantantes originarias de la bella Cuba.

La alegre familia Melo acompanŞando a su reina
La alegre familia Melo acompañando a su reina

Cabe destacar que, por unanimidad, la designación de este año se dio en medio de la fiesta, siendo elegida la odontóloga Mónica Pinedo Mejía a quien esta idea no le es indiferente, máxime por el entusiasmo de sus muy queridas sobrinas Ivette y Beatriz Pinedo Pabón quienes desde ya sueñan con acompañarla en este periplo real, tal como ellas mismas lo vivieron, la primera en el Reinado Nacional de la Ganadería en Montería y la segunda en el Reinado Nacional del Bambuco en Neiva.

Muchas voces nos hemos unido para hacer llegar al buzón de sugerencias de Los Ochenteros que estos bailes se realicen una vez cada tres meses, o, al menos, dos veces al año. Especialmente para personas como La Nena y yo, que nos bailamos hasta las propagandas, y que no permanecimos sentadas más que unos pocos instantes en nuestra entretenida mesa que se dedicó a lo que fue convocada: ¡a bailar!

La mesa que maės bailoė.
La mesa que más bailó.

En mi caso, tuve el bello privilegio de bailar el tradicional pilón riohachero con Enlio Freyle Melo, quien es, de lejos, uno de los mejores compañeros de baile que conozco y que llegó también desde USA para disfrutar en familia este inolvidable momento.

Felicitaciones a este selecto grupo de riohacheros por hacer posible este espectacular evento en el marco del Carnaval de Riohacha. Que vengan más bailes de salón, como el recientemente realizado en Yotojoro, con los sutiles detalles que solo la señora Greta Deluque y su equipo pueden brindar. Anhelo que bailar se convierta en un hábito común para las presentes y futuras generaciones, en una insustituible relación armónica con la música que está hecha para mover el cuerpo, integrarse, derrochar alegría y disfrutar los instantes que dejan en la memoria el sabor del azúcar de la icónica Celia Cruz, quien nos recuerda también que la vida es un carnaval y eso sí que lo predican y practican Los Ochenteros.

Derrochando belleza y alegriģa, se vivioģ esta gran fiesta
Derrochando belleza y alegría, se vivió esta gran fiesta
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