
Inicia el año y para todos es la oportunidad de resaltar, las acciones que nos engrandecen, por sus resultados mas no por el apoyo que se recibe, es por eso que en un mundo urgido de soluciones reales frente a la crisis climática, el Earthshot Prize se ha consolidado como uno de los reconocimientos ambientales más importantes del planeta. Fundado por el Príncipe William del Reino Unido, este galardón —conocido como el “Nobel del Medio Ambiente”— busca identificar, visibilizar y acelerar proyectos capaces de reparar el planeta a través de cinco desafíos: proteger la naturaleza, limpiar el aire, revitalizar los océanos, construir un mundo sin residuos y enfrentar el cambio climático.
En este exigente escenario científico y social, La Guajira emerge con una noticia que rompe paradigmas: el proyecto ANDEMOS – Alimento Nutricional del Desierto para el Mundo ha sido nominado al Earthshot Prize 2026. Este logro cuenta con el aval académico de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), una de las instituciones más prestigiosas de América Latina.
Rigor académico y visión territorial
La nominación no es fortuita, no es simbólica. Y tampoco permeada del tráfico de influencias (Al que en algunos casos nos estamos acostumbrando a mirar, cada vez que finaliza el año) El respaldo de la PUCP certifica que ANDEMOS cumple con estándares internacionales de rigor científico e impacto social, posicionándolo como una solución estructural frente a problemáticas históricas como la desnutrición, la pobreza rural y la degradación de los ecosistemas secos.
Detrás de este hito se encuentra Emilsa Rojas Atencio, profesional guajira, Magíster en Pensamiento Estratégico y Prospectiva de la Universidad Externado de Colombia y una líder ejemplar del departamento. Quienes conocemos su trayectoria somos testigos de su capacidad para pensar de manera disruptiva, construyendo desde el territorio con un profundo compromiso social.
Durante más de siete años, Rojas ha estructurado ANDEMOS como un proyecto de vida. Su base científica reside en su tesis de maestría sobre la producción de alimentos en el desierto de La Guajira al año 2035; un trabajo donde diseñó escenarios y modelos prospectivos que hoy se traducen en acciones reales, medibles y replicables.

ANDEMOS: un modelo estructural en cuatro fases
A diferencia de los enfoques asistencialistas, ANDEMOS propone un modelo integral de soberanía alimentaria sostenido en cuatro pilares estratégicos:
- Guajira al Campo: Fortalecimiento de la producción agrícola local y recuperación de la vocación productiva del territorio.
- Impulso Agroindustrial: Transformación de materias primas en La Guajirina, una mezcla nutricional a base de trupillo, maíz, arroz y guineo, avalada por el ICBF.
- Protección del Bosque Seco Tropical: Comprensión del desierto como un ecosistema productivo, protegiendo especies clave como el árbol de trupillo.
- Gestión Eficiente del Agua: Uso estratégico del recurso hídrico para garantizar la sostenibilidad de los ciclos productivos.
Innovación social que impacta al mundo
El éxito de ANDEMOS también radica en estrategias comunitarias innovadoras. El Trueque del Trupillo permite a las comunidades intercambiar el fruto recolectado por alimento procesado, incentivando la protección del árbol y dinamizando la economía local bajo principios de solidaridad.
A esto se suma Guajirina al Barrio, una acción comunitaria donde se entregan raciones calientes mientras se educa sobre el valor nutricional del trupillo. Esta iniciativa rompe un mito histórico: el desierto no es estéril; el desierto es generoso cuando se le comprende y se le gestiona con conocimiento.
Un llamado urgente a la institucionalidad
Este reconocimiento internacional debe ser un punto de inflexión para el Gobierno Nacional, la Gobernación de La Guajira y las alcaldías locales. Es imperativo que ANDEMOS sea adoptado como política pública. No resulta coherente que una solución validada por la academia internacional y nominada a uno de los premios ambientales más importantes del mundo sea ignorada en su propio territorio.
Respaldar este proyecto significa transitar de la atención reactiva de emergencias hacia una solución estructural que protege el ecosistema e impulsa la soberanía alimentaria. Asimismo, es una invitación a las universidades locales para que acompañen y escalen estos procesos, convirtiendo el conocimiento de líderes como Emilsa Rojas en un referente de desarrollo regional.
Hoy, el mundo mira a La Guajira en busca de respuestas. El verdadero reto es que nuestras instituciones estén a la altura de esta visión y conviertan un proyecto nominado en una realidad permanente para cada hogar guajiro, convirtiendo en realidad los resultados de un trabajo nacido en nuestra región, cuyo único propósito es disminuir brechas sociales y apalancar nuestro progreso, por la felicidad de un año venidero para todos, estamos a tiempo.






