Edicion marzo 3, 2026
Publicidad

Comparte

Pastor ICBF Riohacha - Robinson Mejía Iguarán
Pastor ICBF Riohacha – Robinson Mejía Iguarán

21. Itai respondió al rey diciendo: “¡Vive Dios, y vive mi señor, el rey, que para muerte o para vida, donde esté mi señor, el rey, allí estará también tu siervo!”.

2 Samuel 15.

La sublevación de Absalón generará en David la crisis más importante de su vida. Ante la noticia de la conspiración de su hijo Absalón y el gran número de personas que le siguen, David dice a los suyos: “levantaos y huyamos… daos prisa a partir” (v. 14). Con mucho temor en su corazón, David huye por su vida, sin siquiera pensar en salir a la guerra contra su hijo.

Publicidad

Después de tomar a toda su familia, deja a diez concubinas en el palacio, como una señal de que Jerusalén le pertenece. Pero esta decisión generaría un problema mayor. El pueblo y los criados que siguen a David salen con él, incluyendo su guardia real compuesta por 600 gentiles. ¡Qué irónico que el rey de Israel reciba la protección de los gentiles!

David sugiere a Itai, el heteo y jefe de la guardia real, que vuelva a su tierra natal junto con sus compañeros. Acaba de perder su trono, y además de andar errante, no podrá dar ningún pago a sus hombres por el servicio prestado. Quizás David está probando la fidelidad de Itai y la de sus súbditos. Si su propio hijo y siervos le habían traicionado, podrían hacer lo mismo los que estaban con él.

Publicidad

Sin embargo, Itai jura en el nombre de Dios que, sea para muerte o para vida, estará con el rey David. Itai es comparado con el rebelde Absalón y su ejemplo nos enseña que a veces, la fe y la fidelidad de un israelita puede ser muy inferior a la de un filisteo incircunciso.

Cuando David se da cuenta de que la traición de su hijo Absalón es el juicio de Dios por el pecado que el mismo cometió, huye de Jerusalén sin ninguna resistencia y obedece en silencio la guía de Dios. Como David sigue fielmente a Dios hasta el final, Él le da a Itai, el heteo y demás acompañantes.  Así, la guía de Dios continúa incluso en momentos solitarios y difíciles porque Él obra más allá de las circunstancias y las condiciones humanas.

Publicidad

Por lo tanto, debemos confiar firmemente en la guía y en la providencia de Dios que obra desde el fondo de nuestras vidas. Además, debemos obedecer Su Palabra con un corazón puro.

El fiel cuenta siempre con la guía de Dios, incluso en medio de la aflicción. Dios les guarde.

Publicidad

úLTIMAS NOTICIAS

Noticias Más Leídas

Publicidad
Publicidad