Edicion abril 15, 2026
Publicidad

Comparte

Columnista – Hernán Baquero Bracho.

Siempre mantengo viva la esperanza que La Guajira sea la región que soñé y mi pueblo logre los estándares de desarrollo para andar por esa autopista, como sucedió en ese pasado glorioso, que siempre identifica a mi Villanueva del alma.  En mis últimas columnas he comenzado a escribir sobre estas nuevas generaciones, que serán el alma y el motor, no solo de Villanueva, sino de La Guajira entera. Si afincamos nuestra confianza y nuestra credibilidad en esas juventudes y los comprometemos a que se empoderen de la política sana y sean asertivos en ese empoderamiento de confianza que les da la comunidad, de seguro muchas cosas cambiarán para bien, para los municipios y para el mismo Departamento.

Hoy quiero resaltar el trabajo que viene haciendo mi sobrino, Diego Alberto Baquero Altamar, como candidato y próximo alcalde con la voluntad de Dios y de su pueblo es un joven profesional, ingeniero industrial, de esa juventud Villanueva, que a sus 33 años de edad, alcanzó en las elecciones pasadas, más de 4600 votos y quedó de segundo, a solo 462 votos del ganador y con esa humildad que lo caracteriza, aceptó sin reparos, el cargo de concejal, de acuerdo a la reforma política; en ese escenario, sus intervenciones fueron oportunas y contundentes cuando la ocasión lo permitió y siempre buscando con su bancada el bienestar de Villanueva. Como lo expresara un dirigente político peninsular, que la política es lo más fácil, que hay que hacer, lo que el pueblo pide y decida, así fue y Diego Alberto, con todo el cariño que lo caracteriza, ha continuado en esa tarea y en el Concejo Municipal tuvo el aprendizaje y la responsabilidad, al asumir por un corto periodo esa posición, en bien de Villanueva, su pueblo, desde la mejor escuela del conocimiento de la función pública municipal.

Publicidad

El Alcalde de la Gente como es conocido  popularmente Diego Baquero, es un aforismo que le cae de manera acertada a este joven profesional, porque de verdad la gente lo quiere, posee el pega pega con toda la comunidad y proviene de las entrañas del mismo pueblo: su padre, Hospicio Alberto Baquero Bracho, es pensionado del Cerrejón, del área no profesional, exconcejal de su municipio, y quien nunca se prestó para componendas de ninguna especie en el recinto de la democracia y su madre, Amalfi Rocío Altamar Daza, es educadora de párvulos y sus abuelos (de Diego) son de extracción humilde, honestos y sin mácula. El Alcalde de la Gente, cada día conquista más adeptos, por esa aureola de carisma que lo caracteriza y su humildad y sencillez para llegarle a su amado municipio. El Alcalde de la Gente vive aquí, en su Villanueva del alma, no viene importado como un mago a solucionar los problemas de la tierra del Cuna de Acordeones, porque conoce sus necesidades y de cómo empoderarse de su desarrollo. El Alcalde de la Gente como es su lema en la campaña que se inicia es, además, sobrino del Exalcalde Luis Alberto Baquero Daza, uno de los mejores alcaldes que ha tenido Villanueva. Diego es nieto del exalcalde de Villanueva Hospicio Baquero Herrera y su bisabuelo Constantino Baquero Araujo donó el lote donde ordeñaba sus vacas para que allí se construyera el colegio la Sagrada Familia en el año de 1935.

Publicidad

Diego Baquero Altamar es un joven profesional de las nuevas promociones villanueveras, con aspiraciones, con sueños por delante, con un extraordinario carisma, que de entrada cae muy bien. Quiere con el apoyo de esas juventudes y del pueblo en general construir un buen futuro para su pueblo y que en el proceso de desarrollo que está, buscar de manera conexionada, con el apoyo de la experiencia de otros villanueveros, posicionar su nombre como candidato por el partido de la U, de su querido pueblo. Diego Baquero siempre ha vivido en su Villanueva del alma, acá ha estado en los momentos difíciles, salió a estudiar a Barranquilla donde se graduó con honores como ingeniero industrial y regresó a servirle a su municipio como lo ha venido haciendo.

Como lo he expresado siempre, esto solo es posible a condición de que no desertemos de nuestras ideas, pues, de otro modo, caeremos en la trampa mortal de la subrogación de designios ajenos. Porque muchas veces, en nuestro Departamento, actuamos como el tuerto, que, por cojo de un ojo, sublima su visión, poniendo andar el otro, más hacia el oscuro, que hacia lo profundo y es cuando la luz no alumbra y así, cojo de un ojo, cree que es más útil en la oscuridad.

Publicidad

Es hora de darles el apoyo a las nuevas generaciones, que están pidiendo vía en la política departamental y Diego Alberto Baquero Altamar, es uno de esos nuevos profesionales que, con todo respeto, sin ofender a nadie, ha venido interactuando en bien de la comunidad Villanueva. Dios es nuestro guía y quien dirige nuestros pasos.

Publicidad

úLTIMAS NOTICIAS

Noticias Más Leídas

Publicidad
Publicidad