
Carlos Rojas Ramírez, conocido popularmente como “El Gallo Blanco”, es un personaje muy reconocido en el departamento de La Guajira, especialmente en los círculos políticos, sociales y del folclor vallenato. Durante varios años se destacó como dirigente político regional y llegó a ocupar el cargo de diputado de la Asamblea Departamental, lo que le dio visibilidad en la vida pública guajira. Sin embargo, su fama trasciende la política, pues también es recordado por su cercanía con el mundo del vallenato y por aparecer con frecuencia en los saludos y parrandas del cantante Beto Zabaleta, quién es como su hermano.
Carlos Rojas Ramírez nació en La Guajira, en Riohacha, región profundamente ligada al vallenato y a las tradiciones de la Costa Caribe colombiana. Desde joven fue conocido por su carácter alegre, su estilo parrandero y su capacidad para tejer amistades tanto en la política como en el ambiente cultural. Con el paso del tiempo se convirtió en un personaje popular en distintos municipios del departamento. Hoye está de cumpleaños en este 15 de marzo y como siempre recibiendo el cariño de su familia, de sus hijos y de reconocidos dirigentes guajiros. Me une a Carlos una amistad de muchos años que hoy se patentiza más porque su hijo Carlos Mario es la pareja de mi sobrina Sonia Baquero Deluque con quien tiene dos hijos y la amistad con Carlos Daniel y Margarita, la fiel estampa de su padre.
Su apodo “El Gallo Blanco” surgió como un sobrenombre distintivo dentro de la vida social guajira. En la cultura popular de la región, los apodos suelen identificar rasgos de personalidad o episodios particulares de la vida de una persona. En el caso de Rojas Ramírez, el sobrenombre terminó convirtiéndose en su marca personal y es como la mayoría de la gente lo reconoce.

En el ámbito político, Carlos Rojas Ramírez logró consolidarse como diputado de la Asamblea de La Guajira, donde participó en la discusión de asuntos relacionados con el desarrollo regional, la administración departamental y las problemáticas sociales del territorio. Su paso por la política estuvo marcado por su cercanía con las comunidades y por su estilo directo y popular.
Más allá de la política, su nombre se hizo muy conocido dentro del folclor vallenato. La Guajira, junto con el Cesar y el Magdalena, es uno de los territorios donde esta música tiene mayor arraigo cultural, y Rojas Ramírez fue parte del ambiente de parrandas y encuentros musicales que rodean a los artistas del género.
Una de las razones por las que su nombre se volvió famoso fue su amistad con el cantante vallenato Beto Zabaleta, uno de los intérpretes más populares del vallenato romántico. En muchas presentaciones y grabaciones en vivo, Zabaleta acostumbra enviar saludos a amigos, personajes del folclor y líderes regionales, y entre esos nombres ha aparecido repetidamente el de “El Gallo Blanco”.
Estos saludos se volvieron parte de la cultura popular del vallenato, pues los seguidores del género reconocen los nombres mencionados por los artistas como parte de la historia social que rodea a la música. En ese contexto, Carlos Rojas Ramírez se convirtió en un personaje recurrente dentro de esas dedicatorias musicales.

Además, su relación con el folclor no se limitó a las menciones en canciones o presentaciones. También es conocido por apoyar parrandas y encuentros musicales en los que participaban acordeoneros, compositores y cantantes de la región. Ese vínculo con el vallenato fortaleció su imagen como un personaje del folclor guajiro.
Incluso existe una anécdota que muestra su cercanía con los músicos: en una ocasión ayudó a resolver un problema logístico para una presentación de la agrupación de Beto Zabaleta, consiguiendo un reemplazo para un músico herido, lo que permitió que el espectáculo continuara sin suspenderse.
Gracias a estas historias, su nombre empezó a circular tanto en la política como en el mundo cultural. En pueblos y municipios de La Guajira muchas personas lo recuerdan como un personaje carismático, ligado a la parranda vallenata y a las tradiciones sociales de la región.
Con el paso del tiempo, “El Gallo Blanco” se convirtió en una figura casi folclórica dentro del imaginario guajiro: un político cercano al pueblo, amigo de artistas y protagonista de muchas historias contadas en parrandas y reuniones sociales.
En síntesis, Carlos Rojas Ramírez es recordado en La Guajira como exdiputado, personaje popular y amigo del vallenato, cuya fama se consolidó gracias a su presencia en el ambiente político regional y a las frecuentes menciones que le ha hecho Beto Zabaleta en sus famosos saludos musicales, lo que terminó inmortalizando su apodo de “El Gallo Blanco” dentro de la cultura vallenata.






