La Oficina de la ONU para los Derechos Humanos condenó la incursión violenta perpetrada por un grupo armado no estatal en la comunidad de Cusinajain, en la Alta Guajira, habitada por el pueblo indígena Wayuu, el pasado 27 de octubre.
El organismo informó que desde la fecha de los hechos ha realizado seguimiento a la situación humanitaria de la comunidad. Según detalló, durante el ataque el grupo armado lanzó artefactos explosivos, incendió cerca de 14 viviendas, reclutó a un menor de 14 años y ejerció actos de violencia contra mujeres indígenas. Algunas de estas acciones, advirtió la ONU, podrían constituir tortura y tratos crueles, inhumanos o degradantes.

La ONU llamó a las autoridades locales, departamentales y nacionales a adoptar medidas urgentes para proteger la vida e integridad del pueblo Wayuu, con especial atención a niños, niñas y mujeres. Asimismo, solicitó una investigación exhaustiva que permita juzgar y sancionar a los responsables, además de garantizar atención humanitaria y psicosocial con enfoque de género y étnico.
El organismo también insistió en la necesidad de implementar de manera integral la política de seguridad para la protección de la población, incluyendo los objetivos y estrategias territoriales establecidas en dicho marco.
Finalmente, la ONU urgió a los grupos armados no estatales a respetar el Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos, recordando la prohibición de atacar a la población civil, cometer actos de tortura y reclutar menores de edad.






