Con la entrega de 1.564 canastas alimentarias y 3.128 bolsas de Bienestarina Mamá®️ con Chontaduro de 900 gramos, hoy finaliza en el asentamiento La Pista, en Maicao, una jornada de tres días que permitió llevar seguridad alimentaria y acompañamiento institucional a esta población mayormente migrante y multicultural.
Estas acciones hacen parte del Plan Nacional de Desarrollo 2022–2026 «Colombia, potencia mundial de la vida», en el que el eje de Hambre Cero es una de las prioridades estructurales; en esta oportunidad, la actividad fue implementada de manera articulada entre Bienestar Familiar y la Agencia de Desarrollo Rural, en coordinación con entidades del orden local y el apoyo del Ejército Nacional de Colombia.

Las canastas entregadas contienen 25 kilos de papa, 12,5 kilos de arroz, una bolsa de leche de 900 gramos y dos bolsas de Bienestarina de 900 gramos cada una, alimentos que contribuyen al fortalecimiento nutricional de los hogares, especialmente de niñas y niños en primera infancia, mujeres gestantes, madres cabeza de hogar, personas con discapacidad y adultos mayores.

El coordinador del Centro Zonal de Bienestar Familiar en Maicao, Armando Rhenals Coronado, destacó la importancia de esta jornada para una comunidad con características particulares y altos niveles de vulnerabilidad: «Esta entrega no es solo alimento; es presencia institucional y compromiso con las familias de La Pista. Aquí priorizamos a quienes más lo necesitan, construimos el censo junto a las lideresas de las 12 manzanas y garantizamos que la ayuda llegara de manera organizada y transparente».

Rhenals, también explicó que intervenir el asentamiento La Pista, considerado el más grande de Latinoamérica es un gran paso para la protección de los derechos de las familias que más lo necesitan y destacó la importancia de seguir aunando esfuerzos por la garantía del bienestar integral de la niñez.

Durante los tres días de trabajo continuo, también se vinculó el talento humano de los servicios de Bienestar Familiar, incluidos los equipos de Atrapasueños Comunitarios y de Tejiendo Caminos sin Fronteras quienes, además de apoyar la logística, brindaron orientación sobre cuidado, nutrición, promoción de entornos protectores, acompañamiento psicosocial y activación de rutas para el restablecimiento de derechos cuando ha sido necesario.

Con el cierre de esta jornada, Bienestar Familiar reafirma su compromiso con la protección integral y el fortalecimiento de las familias, avanzando con acciones concretas que contribuyen a la seguridad alimentaria, la garantía de derechos y la construcción de entornos más seguros, solidarios y dignos para niñas, niños y adolescentes.







