Desde Riohacha, una madre alzó su voz para pedir ayuda por la difícil situación que asegura enfrentar para garantizar la atención y calidad de vida de su pequeño hijo, Luis Ángel, quien presenta parálisis cerebral y requiere cuidados y equipos especializados.
Luz relató que su hijo nació en condiciones normales, pero cuando tenía dos años y once meses sufrió un accidente en inmediaciones del Batallón de Caballería N.° 1 Silva Plazas, en el municipio de Urumita. Según explicó, el menor sufrió una inmersión en agua que le produjo una hipoxia cerebral y posteriormente una parálisis cerebral.
Desde entonces, asegura, comenzó una larga lucha para conseguir los servicios, medicamentos, equipos y demás elementos necesarios para atender las condiciones de salud del niño.
“Me ha tocado luchar como madre soltera contra todo el sistema de salud, que por la no entrega de medicamentos, de asistencia o de requerimientos que mi hijo tiene, le han sobrevenido una serie de patologías”, manifestó.
La madre explicó que el padre de Luis Ángel es un suboficial activo del Ejército que actualmente se encuentra en el departamento del Chocó y sostuvo que, pese a estar cobijado por el sistema de salud de las Fuerzas Militares, ha tenido dificultades para obtener la atención y los elementos que necesita su hijo.
Su llamado está dirigido especialmente al presidente Abelardo De La Espriella, a quien pidió poner sus ojos sobre la situación de la sanidad militar en La Guajira y particularmente sobre las condiciones del dispensario del Batallón de Infantería Mecanizado N.° 6 Cartagena, en Riohacha.
De acuerdo con su testimonio, actualmente Luis Ángel no cuenta con una silla neurológica ni con algunos equipos de asistencia que considera indispensables para su cuidado diario. Asimismo, señaló que enfrenta dificultades para movilizarlo debido a su condición física y aseguró que le fue negado un equipo CPAP que anteriormente utilizaba el menor.
“Señor presidente, lo que más le pido es que me ayude. Le he escrito en sus redes sociales, a usted y a su esposa, pero entiendo que no es solamente el caso de mi hijo”, expresó visiblemente afectada.
Luz aseguró que su petición trasciende la situación particular de Luis Ángel, pues considera necesario revisar las condiciones en las que son atendidos los usuarios del sistema de sanidad militar en esta zona del país.
“Hoy no solamente hablo por mi hijo, sino por levantar la moral de más de 3.500 militares que se atienden en el dispensario. Lo necesitamos, señor presidente. Luis Ángel lo necesita para su calidad de vida, para su sostenimiento de vida, porque es un mínimo vital”, manifestó.
La madre espera que su testimonio llegue hasta el Gobierno Nacional y que las autoridades competentes evalúen el caso de Luis Ángel, determinen sus necesidades médicas actuales y brinden una respuesta frente a los equipos, tratamientos y ayudas que requiere.
Su petición es concreta: que el presidente De La Espriella, el Ministerio de Defensa y las autoridades de salud escuchen su llamado y revisen personalmente el caso de su pequeño hijo.






