La Universidad de La Guajira promueve espacios donde la formación académica y el desarrollo integral de sus alumnos convergen dentro y fuera de las aulas. El deporte es uno de esos escenarios, en el que la disciplina, esfuerzo y el trabajo en equipo permiten construir experiencias que transforman vidas.
Ejemplo de esto, es la historia de Kamilo Javier Suárez Carrillo, estudiante de tercer semestre del programa de Derecho, quien obtuvo la medalla de bronce en la disciplina de taekwondo durante los Juegos Regionales de la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN) 2026, realizados en
Cartagena. Con solo 18 años de edad y poco más de un año de práctica deportiva, el joven representó a la institución en su primera competencia fuera de Riohacha.

Aunque tuvo un breve acercamiento al taekwondo durante su niñez, fue al iniciar sus estudios universitarios cuando decidió retomar el ejercicio e iniciar nuevamente. El deporte, además de representar un interés personal, también hace parte de su historia familiar, pues su padre, John Suárez, fue taekwondista y campeón nacional. Desde entonces, Kamilo ha combinado su formación académica con una rutina constante de entrenamientos, asistencia al gimnasio y preparación física para mantenerse ventajoso dentro de su categoría.
Su participación en ASCUN significó para él mucho más que el torneo. En medio de la expectativa previa a los combates, el control del peso y el reto de enfrentarse a rivales desconocidos, encontró en el equipo un espacio de apoyo y compañerismo. “Nosotros somos como una pequeña familia, éramos el grupo más chico dentro de la competencia, pero buscábamos la forma de hacernos sentir y apoyar a cada compañero desde afuera del tatami”, expresó el estudiante, recordando el ambiente vivido durante el certamen regional.
Kamilo, quien fue diagnosticado con Asperger, un trastorno que forma parte del espectro autista (TEA); destaca que la actividad académica y deportiva le ha permitido reafirmar que las capacidades no deben definirse por un dictamen médico. “Quiero que a las personas con Asperger no se les vea con ese estigma ni como menos, porque también pueden destacar y desarrollarse igual que cualquier otra”, afirmó.

Por su parte, el entrenador Luis Eduardo Vargas, conocido cariñosamente como “Wayu”, menciona que este logro envía un mensaje a otros estudiantes: “La experiencia de Kamilo demuestra que, con esfuerzo, dedicación y confianza en uno mismo, es posible alcanzar metas importantes y destacarse en escenarios competitivos”.
Para Kamilo, el taekwondo no solo representa un espacio de crecimiento personal y bienestar. Mantener esta rutina, asegura, ha impactado positivamente su vida dentro y fuera de las aulas, permitiéndole encontrar equilibrio entre la academia y el deporte.






