Tres emprendimientos de San Juan del Cesar y Fonseca transformaron residuos y recursos locales en productos con valor agregado.
El aprovechamiento de bolsas plásticas, excedentes artesanales y materias primas propias de la región marcó la experiencia de Salbo, Entotumarte y Akareti, tres emprendimientos beneficiarios de ECOINNOVATUR La Guajira. Sus procesos muestran cómo la economía circular puede generar nuevos productos y fortalecer las oportunidades comerciales sin perder la conexión con la identidad cultural del territorio.
El proyecto, liderado por la Cámara de Comercio de La Guajira en el marco de AL-INVEST Verde, acompañó a más de 600 mipymes del sector turístico. De estas, 150 implementaron al menos una acción de turismo regenerativo o economía circular, con lo que avanzaron de los conceptos de sostenibilidad a cambios concretos en sus negocios.
En San Juan del Cesar, Salbo, emprendimiento liderado por Laura Vanessa Mora Díaz, reutiliza bolsas plásticas para elaborar bolsos y accesorios. También incorpora hilos y otros excedentes de la elaboración de artesanías Wayuu en nuevos diseños.
“Aprendí a ser más sostenible y a transformar los residuos que quedan del proceso en nuevos productos. Por ejemplo, incorporamos los hilos sobrantes y también podemos encapsularlos en otros materiales para crear un diseño nuevo”, explicó Mora Díaz.
En Fonseca, David Hernández lidera Entotumarte, que utiliza la totuma —fruto autóctono de la región— para elaborar piezas artesanales. Su propuesta combina este recurso con elementos y técnicas de la artesanía Wayuu.
“Con las capacitaciones del programa surgieron nuevos trabajos con las totumas. Las saqué de su zona de confort: antes se usaban, por ejemplo, para servir la sopa; ahora les he dado otras características. Mantengo el trabajo artesanal, pero incorporo más valor agregado”, señaló Hernández.

Akareti, iniciativa liderada por la artesana Wayuu Lorena Pushaina, transforma residuos y excedentes de la elaboración de artesanías tradicionales en nuevos productos. Con este proceso busca reducir desperdicios y fortalecer prácticas de economía circular en la actividad artesanal.
“A futuro nos gustaría, como mujeres, que la asociación se mantenga y se fortalezca, y que tengamos la oportunidad de llevar nuestros productos a los mercados nacionales e internacionales”, expresó Pushaina.
Los tres casos evidencian cómo la reutilización de materiales y la diversificación de productos pueden ampliar las posibilidades de crecimiento y visibilidad comercial de los emprendimientos. Para Álvaro Romero Guerrero, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de La Guajira, estas iniciativas también permiten agregar valor y fortalecer la identidad cultural del departamento.
“Salbo, Entotumarte y Akareti, y otras empresas que participaron en este programa, demuestran que la sostenibilidad puede convertirse en una oportunidad concreta para innovar, agregar valor y fortalecer la identidad cultural de La Guajira. Desde la Cámara de Comercio seguiremos promoviendo capacidades empresariales que permitan aprovechar mejor los recursos del territorio y acercar estas propuestas a nuevos mercados”, afirmó Romero.
ECOINNOVATUR La Guajira acercó a las empresas a herramientas de economía circular y turismo regenerativo, con énfasis en el uso eficiente de los recursos, el cuidado del entorno y la creación de experiencias que aporten valor a las comunidades y al territorio. El proyecto se desarrolló en el marco de AL-INVEST Verde, programa financiado por la Unión Europea para promover el crecimiento sostenible y el empleo en América Latina. Su Componente 1 es liderado por sequa, organización alemana sin ánimo de lucro que trabaja en el fortalecimiento del sector privado.






