El Gobierno Nacional, en el marco de la ley 2089 de 2021, impulsa la ‘Estrategia nacional pedagógica y de prevención del castigo físico, los tratos crueles, humillantes o degradantes 2022-2030’, una apuesta colectiva liderada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), junto al Ministerio de Educación Nacional, el Ministerio de Salud y Protección Social, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Justicia y del Derecho, el Ministerio TIC, el Departamento para la Prosperidad Social y la Consejería Presidencial para la Niñez y la Adolescencia, que busca promover entornos protectores, amorosos y libres de violencia para niñas, niños y adolescentes.
Esta estrategia busca transformar las prácticas y creencias que durante años normalizaron los golpes, los gritos o la humillación como formas de corregir a las niñas y los niños. Su propósito es fortalecer las capacidades de las familias, los cuidadores, los docentes y las comunidades para educar con respeto, empatía y diálogo.
A través de procesos pedagógicos, acompañamiento técnico, formación a docentes y acciones de sensibilización en los territorios, la estrategia promueve una cultura basada en el respeto, la protección y el afecto hacia las niñas y los niños.
Como parte de este propósito, el Ministerio de Educación continúa trabajando en fortalecer la alianza Familia-Escuela, mediante las orientaciones técnicas que definen las condiciones, principios y procesos para trabajarla desde los establecimientos educativos y el Cuadernillo “Alianza familias, comunidad y escuela”, una guía práctica que busca fortalecer la relación entre quienes acompañan el aprendizaje y el desarrollo de las niñas y los niños desde sus primeros años.
Los dos documentos ofrecen orientaciones pedagógicas y ejemplos de cómo la participación familiar, la comunicación con los docentes y el trabajo conjunto con la comunidad generan entornos más seguros, participativos y felices para la niñez.
Los documentos también invitan a las comunidades educativas a consolidar redes de apoyo, reconocer la diversidad de las familias y promover la convivencia pacífica como parte esencial del proceso educativo.






