En el marco de una visita técnica al Distrito de Riohacha, la viceministra de Agua y Saneamiento Básico, Ruth Maritza Quevedo Fique, reiteró el compromiso del Gobierno nacional con el fortalecimiento del acceso al agua potable y el saneamiento básico en La Guajira, a través de la ejecución del crédito suscrito con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Durante su recorrido, estuvo presente en la planta desalinizadora y el macromedidor ubicados en el barrio La Luchita. En compañía de los ingenieros de la Gerencia Integral de Proyecto (GIP), Jorge Lezcano, Pablo Jauregui, y del secretario de Obras, Jaime Bruges, la viceministra explicó que se trata de un crédito por 180 mil millones de pesos, a través del cual se financia la ejecución de proyectos estratégicos en Riohacha, Fonseca y Urumita, orientados a cerrar brechas históricas en el acceso al agua potable y el manejo adecuado de las aguas residuales.

En el caso de Riohacha, la inversión del Gobierno nacional es de cerca de 72 mil millones de pesos, con el objetivo de desarrollar y optimizar el sistema de redes principales del acueducto, mediante la renovación de más de 60 mil metros lineales de tubería, así como la instalación de macromedidores y válvulas que permitirán sectorizar la ciudad. “Esta intervención facilitará la medición de caudales por sectores y evitará suspensiones generales del servicio ante contingencias puntuales en la red”, mencionó Jorge Lezcano, ingeniero de la GIP, sobre este proyecto que ayudará a reducir pérdidas de agua y a garantizar mayor número de horas del servicio de acueducto durante los turnos en cada uno de los sectores, principalmente La Comuna 10.

Se estima que este proyecto beneficiará a más de 200.000 personas en Riohacha, impactando positivamente en la salud pública, el desarrollo económico y social del territorio. Adicionalmente, la viceministra Ruth Quevedo resaltó que la financiación con el BID se complementa con una donación de 5 millones de dólares de la cooperación suiza, consolidando un modelo de trabajo articulado entre el Gobierno Nacional, el gobierno local, la cooperación internacional y las comunidades.

En cuanto al componente social, Pablo Jauregui, ingeniero de la GIP, destacó que “estas obras incluyen procesos de participación comunitaria, socialización y conformación de veedurías ciudadanas, así como establecer acuerdos y compromisos con la comunidad que generen confianza y reduzca las molestias durante la ejecución de las obras, además de promover el seguimiento y apropiación de los proyectos por parte de la comunidad”.

Finalmente, el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio anunció que continuará el trabajo articulado con entidades como el Servicio Geológico Colombiano, con el fin de analizar la calidad del agua y la sostenibilidad de las fuentes subterráneas, garantizando la perdurabilidad del sistema y la seguridad hídrica para Riohacha y la región.






