Edicion marzo 2, 2026

EL SEÑOR PERMITIÓ QUE NOSOTROS, SIENDO PECADORES ESTEMOS EN PAZ CON DIOS

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Pastor ICBF Riohacha - Robinson Mejía Iguarán
Pastor ICBF Riohacha – Robinson Mejía Iguarán

1. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo,

2. por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios”.

Romanos 5.

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Nosotros que en otro tiempo éramos enemigos de Dios, fuimos justificados por la fe y ahora tenemos paz con Dios. Los que seguimos las pisadas de Cristo, no nos entristecemos o regocijamos por los mismos motivos que el mundo. En la aflicción podemos regocijarnos al saber que ninguna tribulación es sin causa. La tribulación produce paciencia; la paciencia, prueba; y la prueba, el carácter del cristiano.

La aflicción fortalece nuestro hombre interior cada día. Cuanto mayor sea la tribulación y el dolor, tanto mayor será la paciencia que nos lleva a esperar en Dios, y el consuelo que recibiremos de Él. La perseverancia en la tribulación trae vida eterna y esperanza de que algún día, seamos partícipes de la gloria de Dios.

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La esperanza que Dios nos ha dado ciertamente se cumplirá, y de ninguna manera seremos avergonzados. Cuando creemos en Cristo, el Espíritu Santo derrama el amor de Dios en nuestro corazón y ese amor es el que nos transforma. La palabra gloriarse fue traducida de una palabra en griego que significa, regocijarse, jactarse.

Los judíos se jactaban de tener la ley y adorar a Dios como nación, mas los creyentes nos gloriamos solamente de Cristo, porque sabemos que no vino a morir solamente por los justos o buenos, sino también por los pecadores y los impíos. Dios nos ha dado el regalo de la salvación, sin pedir nada a cambio, porque Cristo ha pagado por ello. Por la gracia de Dios, disfrutamos de un gozo glorioso.

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Dios extendió primero Su mano hacia nosotros que éramos débiles, pecadores y sus enemigos, pidiendo la reconciliación. Y derramó en nosotros el amor que se completó con la muerte de Jesucristo y todo aquel que crea en Él puede estar en paz con Dios y gozar de Su gloria.

El Señor permitió que nosotros, siendo pecadores estemos en paz con Dios. 

El cristiano es quien tiene paz para con Dios por medio de Jesucristo.  Dios les guarde.

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