Edicion marzo 13, 2026

A pesar de la interferencia del enemigo

A pesar de la interferencia del enemigo
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5. “Sobornaron además contra ellos a algunos consejeros para frustrar sus propósitos, durante todo el tiempo que Ciro fue rey de Persia y hasta el reinado de Darío, rey de Persia”.
Esdras 4.

Pastor ICBF Riohacha - Robinson Mejía Iguarán
Pastor ICBF Riohacha – Robinson Mejía Iguarán

No siempre la obra de Dios marcha de viento en popa. Al comenzar la reconstrucción del Templo, algunos manifiestan su deseo de participar de ella como ”los enemigos de Judá y de Benjamin” (Esd. 4:1), descendientes de los israelitas que se habían mezclado con los pueblos gentiles que el rey de Siria había traído a morar en Israel, en el reino del norte. Muchos de ellos eran prósperos y ante el retorno de los judíos del cautiverio, querían fingir su participación en la reconstrucción del Templo para detener la obra e impedir el fortalecimiento del pueblo de Dios.

Zorobabel y los jefes de familia se refieren al exilio del rey Ciro para negar su petición, limitando solo a los judíos la reedificación del Templo. Aunque se presenten conflictos, como líderes debemos detener el sincretismo religioso por todos los medios posibles.

Los malvados son muy persistentes para lograr su cometido y obtener ganancias injustas. Ante la negación de Zorobabel y los jefes de familia de Israel, sus enemigos revelan sus verdaderas intenciones, afligiendo a los israelitas e impidiendo la obra de la construcción del Templo. Persistirán por los siguientes veinte años, desde el rey Ciro hasta el rey Darío, con amenazas, intimidación al pueblo, sobornos a los funcionarios tratarán de frustrar planes y con cartas presentarán calumnias contra Israel: una vez al rey Asuero y dos veces al rey Artajerjes.

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Son cartas de denuncias en las que se oponen a la reconstrucción del Templo y de los muros de Jerusalén. Utilizarán todo lo que se encuentra a su alcance, por temor al fortalecimiento de Judá y la pérdida de sus beneficios personales.

Israel es el pueblo del pacto. La voluntad de Dios es transformar a Israel en un pueblo y una nación sagrada. A pesar de que Israel fue destruida y se separó por la idolatría, Dios en su fidelidad los restaura y permite que vuelvan a reconstruir el Templo. Sin embargo, durante este proceso, aquellos que buscan conservar el poder poder continúan interrumpiéndolos, pero Dios cumple sin falta Su buen plan, a pesar de las maquinaciones del enemigo.

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El fiel que cree en la Palabra de Dios y se aferra a Su promesa, debe esperar Su momento porque al final, la interrupción de los enemigos desaparecerá y el reino del Padre será restaurado. El plan de salvación de Dios se cumple a la perfección ante cualquier interrupción. A pesar de la interferencia del enemigo. Dios les guarde.

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