

Coincidencias y casualidades de la historia que se repiten. En 1995 estalló el escándalo político por la financiación de la campaña de Ernesto Samper por el Cartel de Cali. Nació el proceso ocho mil. Veintiocho años después nace otro proceso – el quince mil – contra Gustavo Petro presidente en ejercicio del cargo, al revelar su hijo Nicolás Petro que su campaña recibió financiación del narcotráfico y contratistas corruptos.
Al primero se le rotulo proceso 8000 porque era el número del radicado de un viejo expediente encontrado en la Fiscalía de Cali, relacionado con información del señor Guillermo Pallomari, contador de los hermanos Rodríguez Orejuela (capos del Cartel de Cali). Después de las elecciones del 94 el contendor derrotado Andrés Pastrana entrego los famosos narcocasetes donde aparecía la prueba de 6 millones de dólares entregados por la mafia a la campaña de Samper. Al proceso de Petro se le lama Quince mil por el dinero – Quince mil millones de pesos – que entro a financiar su campaña en la parte final del 2022.
Vaya coincidencias y casualidades, dos presidentes y la misma causa: el financiamiento ilegal de sus campañas para ganar como fuera la Presidencia de Colombia. Para conseguirla le vendieron su alma al diablo aliándose con personajes siniestros del mundo criminal. Samper se la paso jurando cuatro años de su gobierno que él no lo supo, que todo fue a sus espaldas y que “no vio el elefante” que se le metió en su casa. Petro dice lo mismo, que no sabe si esos dineros realmente entraron a su campaña, y si entraron él no puede responder sino el gerente de su campaña, a quien lo nombro Presidente de Ecopetrol.
Esos apoyos financieros determinaron sus triunfos. En el caso de Samper, una avioneta cargada con plata aterrizo en la costa caribe días antes de la segunda vuelta, esa plata se les repartió a los gamonales políticos regionales que lo apoyaban. En el caso de Petro, la contienda final estaba apretada y el Ingeniero Rodolfo Hernandez amenazaba con ganarle la Presidencia. Armando Benedetti jefe de campaña en la costa y viejo zorro de la politiquería logro conseguir quince mil millones de pesos y se los inyectó a la campaña, y en la recta final ese envión marcó la diferencia a favor de Petro barriendo en el caribe y logrando la victoria final.
Samper fue absuelto por la Cámara contra toda la evidencia probatoria de que sabía que entro dinero ilícito a su campaña, entre otras pruebas, el testimonio de Fernando Botero. Aquella Comisión de Acusaciones estaba presidida por el congresista liberal cordobés Heyne Mogollon. Esta vez, que casualidad, la Comisión que investigara a Petro tambien la preside otro cordobés, el representante conservador Wadid Manzur. Vamos a ver si la historia se repite y la Comisión de acusaciones sigue cumpliendo su rol histórico de absolver antes que de acusar.
La confesión de Nicolás solo lo perjudica a él. La responsabilidad del Presidente deberá estar soportada en pruebas que demuestren que si tuvo conocimiento sobre la financiación ilegal de su campaña, lo que no va a ser acreditado con prueba documental, porque ni bobo que fueran los que manejaron las finanzas de campaña e hicieron los asientos contables en los libros, que sabiendo la procedencia oscura del dinero no iban a dejar evidencia escrita de semejante irregularidad de campaña. No suele suceder que quien actúa ilegalmente deje prueba de su conducta torcida.
La Comisión de acusaciones debe buscar en otras pruebas, como testimonios directos e indicios surgidos de hechos probados que demuestren otros, la responsabilidad del Presidente acerca de si conoció y por tanto sabia del ingreso de dineros ilícitos a su campaña. Serán importantes las declaraciones de Benedetti que hablo y amenazo que si decía “quien puso la plata” en la costa todos se jodian, y alcanzo a nombrar al “turco” Hilsaca, reconocido empresario cartagenero vinculado con actos de corrupción; el testimonio de Days Vásquez que vincula a Santander Lopesierra “el hombre Marlboro” como uno de los presuntos financiadores de la campaña; el testimonio del empresario barranquillero Euclides Torres, financiador de campañas políticas; Máximo Noriega candidato a la Gobernación del Atlántico, entre otros personajes mencionados por Nicolás Petro en su confesión ante la Fiscalía.
La prueba reina fuente de pruebas será la del propio Nicolás Petro hijo del Presidente. Construir indicios lógicos a partir de la confesión de Nicolás y de las versiones de cada testigo, será la vía probatoria por donde deba transitar la investigación contra el Presidente, para destruir la presunción de inocencia, determinar su responsabilidad penal y, llegado el caso, destituirlo del cargo. Analizar la relación o vinculo personal entre el Presidente y las personas de su círculo de campaña nombrados en cargos importantes, para ver si esos nombramientos se hicieron como “pago” por el rol cumplido a favor de su triunfo, como el de Armando Benedetti embajador en Venezuela, Ricardo Roa – gerente nacional de campaña – nombrado Presidente de Ecopetrol; Santa Lopesierra estuvo buscando aval político en el Pacto Histórico para aspirar a la Alcaldía de Maicao; el empresario Euclides Torres invitado especial a la posesión en la Casa de Nariño y a quien se ve en fotos abrazando y felicitando al Presidente. Que tanto tuvieron que ver estas personas con el financiamiento ilegal de la campaña?.
Hay hechos de suyo muy graves como lo que dijo Benedetti a Laura Sarabia, que si él decía quien financio la campaña en la costa todos se jodian, quien debe ser llamado por la Comisión e interrogado para que diga quienes financiaron la campaña; Days Vásquez refiere concretamente hechos de corrupción mediante contratos celebrados con la Gobernación del Atlántico y con Alcaldes Municipales, y nombra a Santa Lopesierra como presunto financista de la campaña; Musa Besaile – exsenador condenado – quien aparece relacionado con la campaña de Petro y señalado de tráfico de influencias para nombrar al Director del Sena en Montería, y con interés en apoyar a su mujer a la Gobernación de Córdoba.
Ante el escándalo y contra los hechos el Presidente dijo que no va a renunciar a su cargo porque lo eligió el pueblo. Ese mismo pueblo eligió tambien a la Cámara de Representantes que lo va a investigar y representa políticamente al pueblo, y puede destituirlo de su cargo. Claro Presidente, a usted lo eligió el pueblo que voto en unas elecciones que no fueron limpias, transparentes, legitimas, sino todo lo contrario, viciadas y manchadas con el dinero que financio ilegalmente su campaña; eso rompió el equilibrio político con el otro candidato e inclino la balanza a su favor. Esa financiación espuria permitió que ganara pero lo convirtió a usted en un Presidente ilegitimo.
Complejo panorama político el que se avecina para el país, que afecta su institucionalidad democrática; deja sin ninguna gobernabilidad al Presidente con un Congreso controlado por la oposición; el Presidente será investigado por una Comisión de Acusaciones en manos de un representante opositor; el Presidente ilegitimo y su gobierno perderán cada vez más aceptación nacional e internacional; el país estará más polarizado políticamente y sumido en la incertidumbre; la economía se verá impactada negativamente. La mirada acusadora de la comunidad internacional volteara a ver y señalará a Colombia como una nación paria y usted – señor Presidente – ya no será visto como el líder progresista de izquierda, como se lo veía, sino como el Presidente que defraudo la confianza de sus electores.
La espada de Damocles (EEUU) pende sobre su cabeza Presidente Petro, y cuando caiga lo dejara sin visa americana como le paso a Samper, quien pese a ser “absuelto” carga una pesada condena moral de por vida.






