
La tarde del pasado 17 de septiembre en San Juan del Cesar, La Guajira, para el compositor Roberto Calderón Cujia, fue diferente porque no esperaba que su célebre canción ‘Luna Sanjuanera’, fuera interpretada por el primer mandatario de la Nación, Abelardo De la Espriella.
Él con la emoción a todo galope, comentó. “En el multitudinario acto comencé a cantar mi canción ‘Luna Sanjuanera’ y al ver al presidente emocionado me le acerqué y lo invité para que me acompañara. Me hizo señas que estaba un poco afectado de la garganta, pero me preguntó en que tono estaba cantando. Le respondí que en Sol mayor”.
Entonces pasaron unos segundos y rompiendo el protocolo el presidente pidió el micrófono y comenzó a cantar con la mayor sensibilidad musical. “Costumbre Sanjuanera es entregar el corazón, que la hembra sea sincera y tenga buena voluntad. Que tenga cualidades como tienen las de allá. Que sienta la pasión pura como las aguas que lleva el río Cesar. Son de mi pueblo costumbres del ayer, que yo sé bien conmigo aprenderá. Te prometí tu tierra visitar y yo también te llevaré a San Juan”.
Los aplausos y el acompañamiento del público no se hicieron esperar porque el presidente estaba cantando el himno del Festival Nacional de Compositores. “Eso fue grandioso. Me salieron algunas lágrimas y pensé en la historia de la canción donde describo a mi amado pueblo y el amor hacía una novia. El presidente tuvo la habilidad de poner al pueblo a cantar el coro. Que maravilloso”; indicó Roberto Calderón.
En medio de los aplausos y la emoción de los presentes estaban los acordeoneros Arturo Gámez y Mauro Millán Jr. quienes nunca pensaron moldear por unos minutos la voz del primer mandatario de la Nación. “Eso fue extraordinario y más siendo el presidente quien cantaba bien afinado. Además, se sabía la canción”.
El compositor Roberto Calderón, continuó señalando. “Le agradecí a las autoridades que me invitaron a cantar en ese acto, pero más al pueblo que me felicitaba y me recordaba que esa canción es inmortal y muy pegada al alma de San Juan del Cesar”.

Visita al Museo de Compositores
Aprovechando la visita del presidente Abelardo de la Espriella a San Juan del Cesar, el compositor Roberto Calderón, lo invitó a su Museo de Compositores. “En ese recorrido el presidente estuvo encantado y conocía la mayoría de personajes, pero hizo una parada en las fotografías de los compositores Máximo Móvil e Isaac ‘Tijito’ Carrillo, citando las canciones ‘Mujer conforme’ y ‘La cañaguatera’, entre otras. Además, destacó la importancia de salvaguardar la memoria histórica de cada compositor de la música vallenata”, anotó Roberto Calderón.
Cabe anotar que el presidente Abelardo de la Espriella contó en cierta ocasión que conquistó a su esposa Ana Lucia Pineda, con la canción ‘La Consentida’ de la autoría de Fabián Corrales. También destacó el auge de la música vallenata teniendo como eje principal al Festival de la Leyenda Vallenata.
Un momento especial de la visita del presidente al Museo de Compositores, el cual prometió respaldar, fue cuando el cantautor le contó la historia de la canción ‘Luna Sanjuanera’, la cual compitió en el Festival Nacional de Compositores de San Juan del Cesar en 1978, no siendo tenida en cuenta por el jurado, pero que Poncho y Emiliano Zuleta grabaron un año después llegando a convertirse en un clásico vallenato.
Todo sucedió cuando él cursaba tercer semestre de arquitectura en la Universidad del Atlántico en Barranquilla y la nostalgia tocó la puerta de su alma, apareciendo imágenes del ayer unidas a las ausencias dibujadas en su memoria. No había otra opción que sentarse a escribir y ponerle música.

Es así como en plena clase y tocado por la inspiración repentina, decidió abandonar el salón para plasmar en un papel los primeros apuntes de la letra recordando las calles, el río Cesar, las serenatas en su pueblo y naturalmente esas costumbres entregadas directamente desde el corazón.
La canción estuvo dedicada a su entonces novia Betty Urbina, como un intento romántico de persuadirla y mantener vivo el amor juvenil, intentando trascender los kilómetros donde el tiempo se volvía lento. Así lo fijó en uno de sus versos. “Del sanjuanero es costumbre demostrar en serenata cuando está enamorado, si ella es gustosa se tiene que asomar y al día siguiente le mandan un recado. Río Cesar querido canta mi canción, goza el pueblo mío, soy el que canta, soy el trovero, soy el cantor, Calles de mi pueblo llenas de alegría, dile que la quiero, que yo la quiero, la quiero tanto la novia mía”.
Roberto Calderón nunca dejó la emoción a un lado y llenó de orgullo confesó nuevamente el amor a su tierra. Además, contó. “Esta canción identifica por todas partes a nuestro pueblo, y en los colegios se enseña primero el Himno Nacional y después ‘Luna Sanjuanera’. Esto es indescriptible”.
El presidente Abelardo De La Espriella, no desentonó entregando el corazón en San Juan del Cesar, que es como abrir el pecho y regalar un latido sin medida, señalando el camino de las ilusiones donde las esperanzas están en primera fila. De igual manera, en esa tierra una costumbre se volvió canto adornado con aquella luna que no se cansa de alumbrar los recuerdos.






