El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) entregó oficialmente al pueblo wayuu la resolución mediante la cual se adopta la Guía Operativa del Modelo de Atención Integral al Pueblo Wayuu en sus Territorios Ancestrales en La Guajira, un instrumento orientado a fortalecer la garantía de los derechos de niñas, niños, adolescentes, familias y comunidades indígenas del departamento.
La medida representa un avance en el cumplimiento de las órdenes impartidas por la Corte Constitucional a través de la Sentencia T-302 de 2017 y de las posteriores providencias de seguimiento relacionadas con la protección de los derechos fundamentales del pueblo wayuu.

La construcción del modelo se desarrolló de manera progresiva a partir de un piloto implementado por el Bienestar Familiar y posteriormente enriquecido mediante 72 diálogos genuinos, en los que participaron 862 comunidades wayuu de La Guajira.
De acuerdo con el ICBF, los aportes de las comunidades permitieron consolidar una guía que reconoce la cultura, autonomía y formas propias de organización del pueblo wayuu, así como el papel de sus autoridades tradicionales y ancestrales. El modelo incorpora además un enfoque diferencial, étnico, intercultural y territorial.

Como parte del proceso, el pueblo wayuu realizó seis asambleas generales en los cuatro municipios priorizados por la Sentencia T-302: Uribia, Maicao, Manaure y Riohacha. Los encuentros se desarrollaron en el Coliseo San José y Nortechón, en Uribia; la comunidad San Judas, en Maicao; Siria, en Manaure; y Paraíso y Urraichi, en Riohacha.
En estos espacios fueron construidos colectivamente los denominados Mandatos Wayuu, posteriormente entregados al Bienestar Familiar como expresión del gobierno propio de las comunidades. Estos aportes fueron incorporados para fortalecer la resolución y el modelo de atención.

La directora general del Bienestar Familiar, Astrid Cáceres, hizo entrega de la resolución a representantes del pueblo wayuu y destacó que el instrumento busca garantizar la continuidad de una atención integral construida conjuntamente con las comunidades.
“La vida se protege; que nunca se olvide que lo destinado a las niñas y los niños debe cuidarse con transparencia, responsabilidad y un profundo sentido de lo público”, manifestó Cáceres.

La funcionaria señaló además que la resolución recoge los mandatos construidos directamente en los territorios. “Recogimos sus mandatos y hoy les entregamos la resolución para que puedan guiar el camino que aún falta por recorrer”, expresó.
Por su parte, la lideresa wayuu Matilde López calificó la adopción de la resolución como un hecho histórico al considerar que reconoce las decisiones construidas por las propias comunidades como expresión de su autonomía y libre determinación.

“Por primera vez contamos con una resolución que acoge un mandato construido por las comunidades indígenas. Este documento será nuestra carta de navegación y reconoce que nuestras decisiones son legítimas y constitucionales. Es un paso histórico en la relación entre el Estado y el pueblo wayuu”, afirmó.
Al finalizar el acto, Astrid Cáceres hizo un llamado a proteger los recursos destinados a la niñez y preservar los avances alcanzados en La Guajira.
“Me voy con el deber cumplido, profundamente orgullosa de las niñas y los niños que se han salvado aquí. Nadie nos puede decir que hemos hecho mal por entregar agua, por entregar comida a un pueblo que lo necesitaba o por salvar sus vidas”, concluyó la directora del Bienestar Familiar.







