Las continuas interrupciones en el servicio de energía eléctrica mantienen inconformes a miles de usuarios en La Guajira, especialmente en Riohacha, donde durante las últimas horas se han registrado prolongados cortes y constantes fluctuaciones que han afectado tanto a hogares como a establecimientos comerciales.
En la madrugada de este viernes 31 de julio, varios sectores de la capital guajira permanecieron por más de tres horas sin suministro eléctrico, situación que, según residentes, resultó especialmente crítica debido a las altas temperaturas que se registran en la ciudad. A ello se suman los repetidos bajones de energía que han sido una constante durante los últimos días.
La falta de información por parte de Air-e ha incrementado el malestar de la comunidad. Usuarios consultados señalan que la empresa no ha entregado explicaciones oportunas sobre las causas de las interrupciones ni ha informado con claridad cuándo será restablecido el servicio en los sectores afectados, lo que genera incertidumbre y dificulta la planificación de actividades cotidianas y económicas.
Las consecuencias de estas fallas van más allá de la incomodidad. Comerciantes reportan pérdidas por el descongelamiento de alimentos y otros productos perecederos, mientras que numerosos ciudadanos advierten sobre daños en electrodomésticos y equipos electrónicos ocasionados por las constantes fluctuaciones del voltaje. Asimismo, trabajadores independientes y personas que dependen de la conectividad para desarrollar sus labores aseguran haber visto afectadas sus actividades e ingresos.
El inconformismo ciudadano ya comenzó a reflejarse en las calles. Durante la noche del jueves 30 de julio, habitantes del barrio 31 de Octubre bloquearon la calle 15, en la vía que comunica a Riohacha con Maicao, como medida de protesta ante las prolongadas horas sin energía eléctrica y la falta de respuestas por parte de la empresa prestadora del servicio.
Aunque Air-e permanece intervenida por el Gobierno Nacional, numerosos usuarios consideran que la calidad del servicio no ha mostrado mejoras y, por el contrario, las interrupciones continúan afectando de manera recurrente a la población.
La situación también ha despertado cuestionamientos por la ausencia de pronunciamientos contundentes de autoridades locales, congresistas y demás representantes del departamento, mientras crece el reclamo ciudadano para que se adopten medidas que garanticen un servicio de energía estable y confiable en La Guajira.
Los habitantes esperan que la empresa entregue explicaciones técnicas sobre las recientes fallas, establezca soluciones de fondo y responda por las afectaciones económicas y materiales que, según denuncian los usuarios, continúan acumulándose con cada nueva interrupción del servicio.






