Edicion julio 1, 2026

Muertes súbitas y violentas nos acechan

Muertes súbitas y violentas nos acechan

Comparte

Columnista - Martín Barros Choles
Columnista – Martín Nicolás Barros Choles
Publicidad

Nacimos para morir. La vida no dura mucho y prueba de eso, es el envejecimiento, que nos inactiva, achaca y minimiza las extremidades, cuando comienza a terminar la vida útil de los seres humano, prevista a término de duración, que rara vez sobrepasa el siglo, en estado de dependencia y lidia, que no quisiéramos pasar, pero sirve para reflexionar y pensar, como podríamos aprovechar los instantes oportunos para glorificar las energías en la plenitud de vida, que no es muy larga, para gravar obras y hechos, ejemplarizantes de amor y enseñanza, para aprendizaje de utilidad común, antes que pasemos de moda.

Publicidad

 De nada sirveel egoísmo, avaricias, envidias, menosprecios, explotación humana, ostentaciones, mal tratos y humillaciones, con nuestros semejantes. Nos hacen muchos daños, la soberbia, arrogancias y el ego; enfrentado a rivalidad, odios, rencores, revanchismo y venganza; por diferencias de criterios e intereses, que causan heridas y muertes, de manera violentas, que algunos celebran, ufanando los daños que generan con malvadas actitudes, en acciones y operaciones, sobre conflictos bélicos. La vida no debe estar supeditadas a juegos mortales, tratos inadecuados, de crueldad, deterioro y abusos.

Las muertes tienen diferentes orígenes: natural, súbitas, pandémicas, por desatención de salud humanitaria y violentas. No hay muertes endémicas o exclusivas en determinadas personas, patentizando la igualdad, que caracteriza a las personas sin adjetivos de distinción o menoscabo. La igualdad prevalece, en el color de la sangre y sistema óseo, diferente al estrato social, que divide cuando no se debe desconocer e ignorar, una realidad palpable, que debe servir, para entendernos, comprendernos y apoyarnos mutuamente; compartiendo unidad fraternal. Es determinante, para enseñar y aprender, a respetarnos, todos por igual, para conservar el poquito de vida, que Dios nos permite o facilita y disfrutarlas, con dignidad, estabilidad y regocijo; en el núcleo familiar y social, en la territorialidad que habite.

La muerte súbita, es la muerte repentina, que se origina por diferentes factores internos y externos, naturales y violentos. Los infartos constituyen primer lugar en las muertes naturales, sin antecedentes previsto. A diario nos sorprendemos e impactamos, con muchas muertes repentina,  de en personas, sanas y activas, que fallecen de manera instantánea, por causa de infartos fulminantes, constituyéndose esta en la principal causa que acechan, no solo a personas mayores, con problemas cardiacos-pulmonar, sino también en jóvenes, generado por el desajuste y alteración climática, complementada con la desatención, falta de información para efecto de prevención, en el sistema de operación en salud, que se limita a editar la estadística, de las personas que diariamente mueren, sin anuncios de alertas tempraneras y sin disponer de un plan de contingencia en urgencia, especializadas, para atención, consulta, monitoreo y controles; en personas más afectadas, conforme a prescripciones médica, certificadas por cardiólogo.

No todas las muertes súbitas son naturales, hay muchas violentas, por variadas causas: accidentes en cualquiera de sus formas, siendo los mas comunes los de transportes, los fenómenos naturales y tormentas sísmicas,: terremotos, huracanes, avalanchas, ondas tropicales y sunamis; entre otros, las contaminaciones con productos venenosos y nocivos, para la salud, por ultimo el uso de armas de fuego y equipo bélicos destructivos, que disparan, sin importar las víctimas que pueda ocasionar, como consecuencia de acciones y operaciones, inhumana ejecutadas por órdenes, de gobiernos o mandatarios, que se disputan derechos e intereses. El uso de armas, genera: terrorismo, pánicos y zozobras; por los peligros que ocasionan y las muertes súbitas que dejan, cuando las activan, contra objetivos previstos.

Publicidad

No se consideran muertes súbitas, aquellas personas cuya muerte se origina, como resultado del padecimiento de enfermedades, que acaba con su vida. Tampoco los suicidios, por la preintncion voluntaria y consciente, de quienes toman la fatal decisión, de no continuar viviendo, por motivos que los impulsan. La eutanasia asistida y quienes, por causas de heridas, traumatismo y quemaduras, no sobreviven.

El acecho de las muertes de muertes súbitas, se presenta por el aumento de infartos, que de manera permanente se registran, en los establecimientos de salud, dejando un numero preocupante de personas fallecidas, que disparan alarmas. Algunos califican como descuido en la salud, al no revisar el comportamiento de los órganos cardiovasculares y pulmonar, donde se origina las causas de muertes instantáneas. Los cambios de temperaturas, las intoxicaciones de gases y productos, solidos y líquidos, las conflagraciones, siniestros, inmersiones y abortos entre otros; constituyen muertes súbitas. El termino súbdito significa imprevisto, inesperado e instantáneo, que finaliza con una vida de manera repentina.

Publicidad

Los acontecimientos violentos dejan muertes súbitas y diferidas, en aquellas que sobreviven al impacto, como consecuencia de los hechos ocurridos. Mueren con posterioridad, ejemplos accidentes vehicular, terremotos como el ultimo ocurrido en el vecino país de Venezuela, donde muchas personas mueren con posterioridad del día, del acontecimiento, por los múltiples golpes traumáticos. En las explosiones por efectos de las ondas que se esparcen en el espacio y así sucesivamente.

Los órganos y autoridades de salud, deben suministrar informaciones relacionadas con las prevenciones, con planes disponible para las atenciones necesarias y a las personas; conforme a los antecedentes ocurrido, para no descuidarse, consultar y hacerse chequeos periódico, con la finalidad de evitar muertes súbitas, por infartos, que nos vienen estremeciendo. Cada vez que fallecen personas, aparentemente sanas, en La Guajira, donde últimamente, se registran mensualmente más de sietes, muertes súbitas naturales en diferentes municipios del territorio peninsular, genera preocupación, de la que no se han salvados ni médicos. Algunos le atribuyen esas muertes, a los efectos de las vacunaciones del Covid-19, pero quienes pueden certificar las causas, son los expertos en salud humana. De ahí la importancia de la información oportunas, para que no se generen: confusiones, especulaciones, ni dudas, por falta de informaciones precisas acreditadas.

Publicidad

úLTIMAS NOTICIAS

Noticias Más Leídas

Publicidad