POR: SAIRI CUELLO MENDOZA
En la tarde del 9 de junio San Juan del Cesar- La Guajira se reunió para vivenciar una eucaristía hermosa, llena de alegría, de emoción, de gratitud. En el Centro pastoral Divino Niño.
Con inmenso regocijo nos reunimos para celebrar esta Santa Eucaristía, por la fidelidad y el servicio generoso de Monseñor Oscar y al mismo tiempo por el Ministerio del Padre Ciro Tomás.

Brotan de nuestros corazones sentimientos de reconocimiento a Dios por las bodas de oro de Monseñor Oscar José Vélez Isaza, quien recibió su ordenación episcopal el 19 de julio de 2003, en la Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Cali, y tomó posesión de la Diócesis de Valledupar el 23 de agosto. En sus años de gobierno pastoral, Monseñor Oscar ha organizado administrativa y pastoralmente la Diócesis, implementando planes pastorales que han dado un itinerario formativo a las realidades iniciadas por el anterior Obispo José Agustin Valbuena (QEPD). Además, ha apoyado y revitalizado movimientos tradicionales y nuevas realidades eclesiales. Se ha preocupado por la consecución de terrenos y construcción de nuevas parroquias en los barrios periféricos de Valledupar y en otros municipios de la Diócesis. A la fecha 103 templos consagrados, otros por consagrar incluyendo este hermoso templo dedicado al Divino Niño. Durante su labor episcopal en Valledupar, ha conferido la ordenación sacerdotal a 93 presbíteros para el servicio de la Diócesis. Ha ordenado tres obispos: Padre Pablo Emiro Salas, designado por el Santo Padre como Obispo de El Espinal (Tolima) actualmente ejerce su ministerio en la arquidiócesis de Barranquilla, José Clavijo Méndez, diocesis de Sincelejo, Jesús Alberto Torres Ariza diocesis San José del Guaviare.

Medio siglo que ha favorecido a nuestra Diócesis de Valledupar y por ende a nuestro querido municipio San Juan del Cesar que cuenta con tres sacerdotes: Padre Enrique Carlos Sandoval, Padre Samuel Serrano y el Padre Ciro quien en el marco de las bodas de oro de Monseñor también celebra sus bodas de plata.

Gracias Señor porque preciso el 9 de junio de 2001: fue ordenado Padre Ciro Tomás Jaimes Arévalo por imposición del Nuncio Apostolico en el mandato de Monseñor José Agustin Valbuena QEPD. 25 años, bodas de plata sacerdotales, en los cuales Dios cumple su promesa en este hijo de Flotilda Arévalo y de Ciro Jaimes quienes descansan en la paz del Señor.

Al Padre Ciro le recordamos en el Seminario menor donde inició sus estudios en 1992, luego en 1993 hace su ingreso al Seminario Mayor San Juan Pablo II como grupo fundador del mismo, lo vimos junto a sus compañeros: Los sacerdotes: Winton Londoño, Yamith Martinez, Jorge Cujia, Norberto Mogollon, el difunto Carlos Regifo y como no recordar al Padre Heraclito Chaparro quien también cumple sus bodas de plata.

Su ministerio lo ha ejercido en la Parroquia San Francisco de Asís de la Paz, Divino Niño de Codazzi, Vicario de San Pablo Apóstol de Valledupar.

Después de haberse vestido de hijo prodigo durante algún tiempo, por obra y gracia de la misericordia del Padre y de la benevolencia de Monseñor Oscar, viene revestido de su dignidad sacerdotal y el 1 de julio de 2023 el Señor lo elige como vicario de San Juan Bautista, delegado por Monseñor además con la responsabilidad de trabajar en el Centro Pastoral Divino Niño de manera especial a favor de este hermosa construcción que contaba solo con la capilla, hoy nos habla por sí sola y a la cual tanto Monseñor como Padre Ciro le han trabajado con esmero, porque Divino Niño no ha crecido solo en la material sino también junto a la formación de diversas realidades y el acompañamiento a las mismas; obra que nos impulsa a expresar nuestra acción de gracias a Dios y a su excelencia Oscar José y al Padre Ciro que celebran sus bodas.

Que esta celebración sea una oportunidad para agradecer a Dios por sus vidas, por sus ministerios fecundos e innumerables frutos que ha suscitado a través de ellos. Pidamos al Señor que continúe fortaleciendo su vocación y les conceda abundantes bendiciones para seguir sirviendo con alegría a su Iglesia. Que su testimonio inspire a los niños y jóvenes para que florezcan nuevas vocaciones al servicio de Dios en este mundo tan necesitado. Con la presencia de un puñado de sacerdotes del presbiterio diocesano entre ellos muchos que han pasado por Divino Niño como: Iván Peláez quien inició esta bella obra construyendo la capilla, El Padre Harold Douglas, Richard Nipson Beleño entre otros se vivió estos dos grandes acontecimientos







