
3. Pero el ángel de Jehová le habló a Elías, diciendo: “Levántate y sube a encontrarte con los mensajeros del rey de Samaria y diles: ¿Acaso no hay Dios en Israel para que vayáis a consultar a Baal-zebub, dios de Ecrón?
2 Reyes 1.
Viendo a quien acudimos en tiempos de dificultad, podemos conocer en dónde tenemos puesta nuestra fe. Ocozías se cae por la ventana de una sala del segundo piso en Samaria y queda lastimado gravemente. Por tanto, envía mensajeros a Baal-zebub para consultar si Gá de sanar de sus heridas. El nombre del Dios Baal-zebub significa señor de las moscas, y es posible que haya sido venerado en Ecrón. Que Ocozías haya acudido primero a Baal en la dificultad, significa que se había olvidado de Dios y servido a Baal-zebub.
Por ende, Dios decreta la muerte contra Ocozías, por haberle despreciado y haber acudido a un ídolo hecho por el hombre. Nuestro Dios es un Dios celoso. Él es el único Dios viviente, verdadero Rey de Israel que conoce y soluciona todos los problemas del mundo.
Los mensajeros del rey vuelven a Ocozías sin consultar con Baal-zebub. Han optado por obedecer al mandato de Dios antes que el decreto del rey. La decisión del rey de enviar mensajeros a Baal-zebub es un acto público de desprecio contra Dios. Al oír el temible mensaje de juicio divino, en lugar de arrepentirse con humildad, Ocozías se preocupa más por quien entregó tal mensaje. Por la descripción que los mensajeros hacen: ”con un vestido de pelo y un cinturón de cuero”, el rey entiende que se trata de Elías.

Esta vestimenta peculiar nos indica que el profeta habría sido perseguido en todo momento y habría vivido en el desierto o en los montes. Cuantas más dificultades tengamos, busquemos primero a Dios. Si Dios nos reprende, aceptemos con humildad.
Ocozías se enferma después de sufrir un accidente al caerse de la baranda del palacio, y envía mensajeros para consultar al dios Baal-zebub sobre si se recuperará. El nombre Baal-zebub significa ”el señor de las moscas”. Ocozías toma una decisión necia al no consultar con Dios, mostrando arrogancia por la gloria y la autoridad de su difunto padre, Acab.
El pueblo de Dios debe reconocer Su soberanía en todo momento y buscarlo primero en busca de ayuda. Dios escucha las súplicas y oraciones del pueblo elegido, y les otorga la gracia de socorrerlos cuando más lo necesitan. En última instancia, Dios guía a todos los que lo buscan hacia la vida eterna y el reino de la salvación.
El verdadero fiel busca solo a Dios con todo su corazón y fuerzas en momentos de peligro. Dios les guarde.






