
Recientemente se desarrolló la Gala Cultural “Los Lazos que nos Unen” el 2 de mayo, Día de la Guajiridad, conmemorando la rebelión wayuu de 1769, fecha especialmente elegida para realizar el Encuentro Caribeño Colombo Neerlandés “Mma Pe´ipaasü” (La tierra que nos une). Este fue liderado por la Embajada de los Países Bajos en Colombia, en alianza con las organizaciones Stichting Rancho de Aruba, Fundación de Genealogía y Patrimonio Raíces Karibenses, la Casa Pinedo-Deluque, la Revista SER Caribe y la Fundación InspirARTE Aain. Se contó además, para el desarrollo de la variada programación, con el apoyo de la Alcaldía de Riohacha y la Gobernación de La Guajira.
En esta especial ocasión, el arte ocupó un lugar primordial pues se convirtió en el ideal espacio de encuentro para la integración de los pueblos del caribe, representados por artistas provenientes de Aruba, Holanda y La Guajira.

Es así como la danza, el teatrom un performance de canto con puesta en escena, y la música, sirvieron como formas de expresión del inmenso talento de los artistas de territorios diversos que se reconocieron frente al mar Caribe para honrar juntos la historia, la identidad, las raíces y la cultura, como la esencia que nos ha mantenido unidos durante centurias y que, además, nos hace únicos.
Descubre La Guajira: El sello étnico del territorio abrió el escenario
Gracias a la gobernación de La Guajira a través de la Dirección de Turismo Departamental, una experiencia de activación cultural fue realizada como apertura de la gala. La yonna, con su inconfundible toque de kasha, abriría ritualmente la programación de aquella tarde en la que bajo un cielo nublado, la identidad wayuu haría presencia para decir con amabilidad pero también con gallardía: Antüshijia.

Esta puesta en escena hace parte de las acciones de las que se conforma Descubre La Guajira, la marca turística que a nivel mundial se viene tomando importantes escenarios, mostrando la riqueza étnica y cultural, así como la belleza y el exotismo natural del departamento de La Guajira.
Con gracia y sutileza, los danzantes presentaron orgullosos, uno de los rituales más reconocidos y de gran significado para el pueblo wayuu, deleitando a los presentes.

Caribe soy: La danza hizo presencia con la Fundación Arte Somos
Este colectivo juvenil creado en 2018 se ha propuesto tener espacios propios de creación, aprendizaje y relacionamiento. Su registro como fundación se dio en 2022 con el objetivo principal de ejecutar proyectos sociales incluyentes enfocados en la danza como catalizador de la transformación social.
Esta organización local se ha enfocado en promover la formación, la cultura, el empoderamiento y el desarrollo de habilidades para la vida a NNAJ en el departamento de La Guajira, llevando a las comunidades y entornos, espacios seguros de crecimiento personal, acompañamiento e integración alrededor de la cultura.

Dayanara Ibarra, es la diestra y talentosa bailarina quien con su carisma y laboriosidad lidera la fundación, e impulsa constantemente la presencia de esta organización a través de la ejecución de proyectos y actividades en los barrios y las comunidades del distrito de Riohacha.
Caribe Soy fue una hermosa presentación donde se combinaron distintos ritmos caribeños, al tiempo que, se hizo un merecido homenaje al tradicional Carnaval de Riohacha con sus íconos y personajes propios, arrancando sonoros aplausos del público.

Cunucu di Seit: Un significativo performance que viajó desde Holanda
Tal como los artistas Alydia Wever y Ryan Oduber lo expresaron: “Emergiendo de cosmologías caribeñas e indígenas, el cuerpo no aparece como sujeto sino como conducto, una superficie porosa a través de la cual circulan historias, silencios y energías. El encuentro colonial no se borra ni se resuelve. La figura neerlandesa persiste como una presencia desplazada, antes intrusa, ahora absorbida en un campo estable de relaciones, donde la proximidad enciende fricción, atrayendo cuerpos e historias hacia una fuerza que se acumula y se profundiza, definiendo la lógica de su tiempo.”
Con la hermosa voz de Alydia Wever interpretando la canción “Oración Caribe”, haciendo magistralmente el performance, la artista recorrió los caminos del público presente, mezclándose con un aura de melancolía, resistencia y resiliencia de la mano de Ryan, ante la admiración de los atentos observadores que fijaban la atención con todos sus sentidos ante la presencia de aquella figura sin rostro que llevaba consigo, elementos representativos del proceso que conquista y colonización al que fueron sometidos los pueblos originarios 500 años atrás.

“Oración Caribe”, es una canción compuesta, por Agustín Lara en 1948. Se trata de una pieza mística y de profundo contenido social que rinde homenaje a la identidad afrocaribeña y clama por compasión ante el sufrimiento humano. A través de su letra, marcada por la metáfora del mar y el contexto de Veracruz, transmite un mensaje de esperanza, dignidad y empatía.
Alydia cuenta que: “Cuando era pequeña escuché esta canción algunas veces, en distintas versiones. Después, nunca más volvió a aparecer en mi vida. Años más tarde, mientras estábamos armando, preparando y creando nuestra primera obra e instalación Dilanti di Biento (Delante del Viento) en 2023, por encargo del Museo Textil de Tilburg en Holanda, me pidieron presentar un performance para la inauguración oficial de la exposición. Y fue entonces cuando reapareció esta canción. Recuerdo que pensé: Pero yo quiero cantarla en papiamento. Entonces contacté a la papiamentista Sra. Joyce Pereira, en Aruba, quien por cierto también estuvo en Holanda, y ella me ayudó con la traducción al papiamento. Pero para mí, la canción se sentía como un himno del Caribe. Reflejaba una gran parte de nuestra herencia marcada por la esclavitud y el colonialismo, realidades cuyas consecuencias todavía seguimos viviendo en este siglo. Tal vez muchas cosas no han cambiado realmente, sino que simplemente se han modernizado. Y por eso muchas veces la canto como un himno dedicado no solo a la memoria afrocaribeña, sino también a los pueblos indígenas del Gran Caribe, cuyas historias, dolores y resistencias siguen viviendo en nosotros hasta el día de hoy.”

Los esposos Ryan Oduber y Alydia Wever, destacados artistas multidisplicinarios de origen arubiano, partieron de Riohacha el seis de mayo primero a Santa Marta, luego a Panamá y de allí rumbo a Amsterdam, después de varios días siendo parte de la Misión Familiar de Turismo Étnico y Cultural Regenerativo Bek Na Raíz, levantando ese día la exitosa exposición de Cunucu di Seit que había estado en el Centro Cultural de La Guajira desde el 2 de mayo.
La obra de teatro Walekerü: Ban Papia di Teatro de Aruba, se tomó el Centro Cultural de La Guajira
Este grupo amigos amantes del teatro conformado desde hace varios años por destacadas personalidades de la isla de Aruba, se fue preparando con paciencia y dedicación para llegar hasta Riohacha participando en la Misión Familiar de Turismo Étnico y Cultural Regenerativo “Bek Na Raíz” que llegó a La Guajira el 29 de abril y que durante una semana vivió una grata experiencia turística, guiados de la experticia de la empresa Guajira Tours, liderada por Neila Madero Núñez en unión de sus hermanas.

El anhelo de presentar la obra de teatro se comenzó a gestar dos años atrás por motivación del señor José Ramón “Monche” Todd Dandaré, honorable riohachero por nacimiento y arubiano por adopción, quien llegó a la isla hace 70 años, y quien como miembro del elenco de la obra, habría motivado a los demás tanto para crearla como para traerla hasta Riohacha en el marco de ese memorable viaje colectivo.
De esas historias que fueron transmitiéndose de generación en generación, surgiría el anhelo de conocer el territorio de sus mayores. También de reencontrarse con familiares y amigos quienes pacientemente habían aguardado durante largos años por este ansiado encuentro. Y así justamente se fueron dando, en distintos momentos y espacios de la estadía en Riohacha.

El elenco conformado por Ramon Todd Dandaré, Destrey Correa, Fernando Luidens, Faritah Luidens, Fatme Rigaud, Marjorie Luidens, actores y actrices arubianos, se tomó la tarima con fuerza y convicción, guiados quizás por la motivación de honrar la memoria de sus ancestros wayuu quienes llegaron a Oranjestad a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. De esta forma, la escritora Desiree Correa le dio forma a la obra, para que finalmente se presentara en la Gala Cultural “Los Lazos que nos Unen” la noche del 2 de mayo para el deleite de los asistentes, bajo la dirección compartida de Lenie Henttu-Jeandor y Joan Daníes.
Su majestad la música con los maestros Roberto Camargo y Lisandro Pinedo
Con hermosas interpretaciones acompañadas del saxofón y la guitarra de Lisandro Pinedo, el célebre músico riohachero rindió un merecido homenaje a las sonoras melodías del Caribe. Para este maestro de la música, expresarse a través de ella ha sido un mandato fuerte y permanente a lo largo de su vida, convirtiéndose en un talentoso y polifacético ícono musical de la riohacheridad.

Así mismo, desde Bogotá llegaría con su alegría Roberto Camargo. El reconocido cantautor riohachero conquistó al público con su gran talento y enorme carisma, interpretando canciones que lo han llevado a recorrer el país tomándose valiosos escenarios como este, en el que el Caribe sería cantado en su voz.
Ambos contaron con el grato acompañamiento de Ernesto Ibarra en el piano, mientras que el poeta Fredy López fue llamado al escenario para que la poesía se fusionara también, cerrando magistralmente una gala inolvidable.

De esta forma, las distintas manifestaciones artísticas tomaron su protagónico y merecido lugar, demostrando de diversas maneras que los lazos que nos unen se mantienen más fuertes y vigentes que siempre, y que la cultura caribeña sigue fluyendo a través del extenso mar que baña a los territorios hermanos que pretenden seguirse tratando, reconociendo y encontrando fraternalmente cada tanto, para el desarrollo, la prosperidad y el buen vivir de sus gentes.






