Una visita multitudinaria, una agenda estratégica y un mensaje que conectó con una región cansada de promesas incumplidas.

El candidato presidencial Abelardo de la Espriella visitó Riohacha el pasado 24 de abril y llenó totalmente el Centro de Eventos La Floresta, al que acudieron más de cinco mil personas, con la presencia de exalcaldes, candidatos a alcaldías, diputados, concejales y delegaciones de todos los comités municipales del departamento.
Su agenda y encuentros clave
Su agenda inició con una entrevista concedida a la periodista Rita Pimienta, directora de Guajira News; después, un almuerzo de trabajo con 119 mujeres de todo el departamento —entre las que estaban educadoras de distintos niveles, representantes de la cultura, del sector salud, madres cabeza de familia, líderes comunales, una excandidata al Senado y lideresas sociales—, a quienes explicó el papel fundamental que tendrá la mujer en su gobierno.
Además, atendió y conversó con 79 jóvenes, entre universitarios y profesionales, liderados por Elcy Julieth Pérez Menco, estudiante de la Universidad de La Guajira, quien viene realizando un destacado trabajo en la campaña.
Sostuvo una reunión con las autoridades tradicionales wayuu, de quienes recibió su reconocimiento y respaldo, así como con los palabreros (Pütchipü’üi), quienes le entregaron el bastón como símbolo de autoridad y respeto dentro de esa cultura ancestral. En la tradición wayuu, el palabrero cumple una función equivalente a la del abogado para mediar, conciliar y preservar la armonía entre las comunidades.
Asimismo, recibió el respaldo de la comunidad árabe de Maicao y de distintos gremios de empresarios, comerciantes y ganaderos.
Las propuestas
En un discurso emotivo y matizado con la chispa del humor costeño, el «Tigre» habló claro y fuerte y presentó sus propuestas para esta «tierra milagro» que es La Guajira, sustentadas en cuatro motores fundamentales de la economía: seguridad, empleo, infraestructura y agricultura.
Recuperar la seguridad democrática, el orden institucional, restablecer la confianza ciudadana en el Estado, combatir la corrupción y enfrentar con firmeza a la delincuencia.
Solucionar la crisis humanitaria provocada por la falta de agua y la deficiente atención en salud; concluir la vía hacia la Alta Guajira; desarrollar infraestructura para impulsar el turismo; y brindar el apoyo a la minería, las energías renovables, el empleo productivo y el campo.
Respaldar a la mujer cabeza de familia, en especial a la mujer wayuu, y darle el lugar que merece dentro de la sociedad.
Se refirió también al mal servicio de energía y a la necesidad de reducir las tarifas que afectan a los hogares y al sector productivo.
Finalmente, se comprometió a que, si la banca nacional no otorga financiación en condiciones favorables, abrirá las puertas a los bancos extranjeros para que presten a la gente.
El éxito de una estructura organizada
El éxito de la visita del «Tigre» a Riohacha refleja el trabajo de una estructura política organizada bajo el liderazgo y coordinación departamental de la doctora Maritza León, con el respaldo de los dirigentes políticos Rafael Ceballos, exalcalde de Riohacha; el senador Alfredo Deluque y el representante electo Jorge «Nenón» Figueroa; además de comités y coordinadores municipales, junto a numerosos líderes locales que han asumido la tarea de consolidar este proyecto político en La Guajira.
Más que un acto político
Abelardo de la Espriella representa una candidatura distinta; no pertenece a la política tradicional y nunca ha ejercido un cargo, lo que le da independencia política, y por eso despierta tantas expectativas de cambio.
Más allá del acto político, la visita del «Tigre» dejó una buena impresión en una ciudadanía cansada de los mismos discursos, de las promesas repetidas y de una clase política que, muchas veces, parece desconectada de la realidad regional.
Su liderazgo hace que renazca la esperanza en una región como La Guajira, históricamente golpeada por el abandono estatal, la pobreza estructural y la frustración de promesas incumplidas.
La verdadera encuesta
Ante unas encuestas que quieren manipular al elector, la multitudinaria manifestación de Riohacha fue, para muchos, la verdadera medición: la del fervor popular, la del termómetro directo de la calle y la de la conexión real con la gente.
El evento de Riohacha mostró una alta favorabilidad hacia Abelardo de la Espriella, percepción que se replica en todo el país. Fue no solo un acto masivo, sino una clara señal política de que un sector importante de ciudadanos busca una alternativa distinta frente al desgaste del establecimiento tradicional.
Un presidente costeño para todos
Abelardo de la Espriella es visto por los colombianos como un patriota que aspira a ser el presidente de todos, pero para quienes somos costeños también existe un componente de identidad que no puede ignorarse. La región Caribe tiene la posibilidad de dejar de ser una promesa aplazada y empezar, por fin, a ocupar el lugar que merece en la historia nacional.
Nadie entiende mejor nuestras dificultades que quien las conoce, ha vivido en la costa y ha sentido sus carencias y sus luchas cotidianas. Su cercanía cultural y social no debe convertirse en un regionalismo excluyente, pero sí en una razón legítima para respaldar su nombre a la Presidencia de la República.
Más importante que los aplausos y el fervor popular que despertó Abelardo es la posibilidad que nos dejó sembrada de recuperar un país que hoy se debate entre la incertidumbre y la improvisación, para convertirlo en una verdadera «patria milagro».






