Habitantes del sector de la calle Ancha, correspondiente a la calle 7 de Riohacha, expresaron su malestar y preocupación por los hechos de desorden registrados durante las celebraciones de Carnaval, especialmente en el tramo comprendido entre la carrera Séptima y la vía Circunvalar, una zona que tradicionalmente ha sido residencial.
De acuerdo con residentes, el sector ha experimentado una transformación progresiva debido a la presencia de establecimientos que expenden bebidas alcohólicas, lo que, según señalaron, ha derivado en una especie de “zona rosa” improvisada, sin los controles necesarios, generando reiterados problemas de orden público. Durante los carnavales, esta área resultó ser una de las más afectadas por riñas, aglomeraciones y comportamientos considerados inapropiados por la comunidad.
A lo anterior se sumó el uso desmedido de maicena y harina, elementos propios de las festividades, que dejaron calles, fachadas y viviendas cubiertas de residuos, situación que fue calificada por los residentes como una contaminación que afectó la movilidad y la tranquilidad del sector.
Uno de los videos que acompaña esta denuncia muestra a un joven subiéndose a un árbol ubicado en la vía, presuntamente uno de los sembrados como parte de procesos de recuperación ambiental liderados por Corpoguajira. En las imágenes se observa cómo el árbol es agredido, al punto de estar a punto de partirse, hecho que generó indignación entre ciudadanos que consideran estos actos ajenos a la cultura riohachera.
En otro registro audiovisual se aprecia una multitud de personas en zonas residenciales lanzándose maicena en medio del desorden, lo que obligó a varios habitantes a resguardarse en sus viviendas por temor a verse involucrados en disturbios. Según los testimonios, la situación generó angustia, miedo y una sensación de abandono institucional ante la aparente ausencia de control para prevenir este tipo de comportamientos.
La comunidad hizo un llamado a las autoridades distritales para que se refuercen las medidas de control y vigilancia durante eventos masivos, con el fin de proteger la convivencia ciudadana, el entorno urbano y la seguridad de los residentes, evitando que las celebraciones deriven en hechos que alteren la paz y el bienestar colectivo.






