Desde el pasado 31 de diciembre de 2025, la comunidad indígena Wayuu Alitayen mantiene una protesta pacífica frente al complejo gasífero Ballena, en el municipio de Manaure, con el propósito de visibilizar lo que consideran un abandono social y territorial por parte de la empresa Hocol y su subcontratista Confipetrol, encargadas de la exploración y explotación de gas en el área.

Voceros de la comunidad señalan que la actividad extractiva se desarrolla sin las consultas previas correspondientes, mecanismo que permitiría pactar compromisos laborales, sociales, ambientales y de reparación al territorio ancestral. En ese sentido, exigen la instalación de una mesa de diálogo formal con las compañías presentes en el bloque gasífero.

De acuerdo con las denuncias, las empresas habrían optado por solicitar el acompañamiento de la fuerza pública en el lugar de la manifestación, generando tensiones adicionales al instalar retenes en los accesos al complejo. Para la comunidad, estas acciones podrían interpretarse como un intento de amedrentamiento, mientras que las empresas aún no se han pronunciado de manera oficial frente a las reclamaciones.

Los manifestantes insisten en que la protesta se desarrolla de manera pacífica y que su demanda principal es abrir un canal de comunicación que permita alcanzar acuerdos sobre la presencia industrial en el territorio wayuu. Hasta el momento, la comunidad permanece en el sitio y reitera su disposición al diálogo.






